Tras el rechazo de la comunidad internacional, el presidente de Estados Unidos Donald Trump revirtió la política de separación de familias inmigrantes en la frontera…La Iglesia Católica se pronunció desde diversos sectores.

 

Agencias

Todos los sectores de muchos países del mundo repudiaron esta semana la política aplicada por el gobierno de Donald Trump para separar a las familias de migrantes que intentaron llegar a territorio de Estados Unidos, y la implementación de campamentos de detención a menores que fueron separados de sus padres migrantes.

Tras las expresiones de rechazo a esta política migratoria que se agregaba a otras polémicas decisiones, como el rechazo a recibir a personas que buscan asilo político en Estados Unidos, el presidente Trump firmó el miércoles una orden ejecutiva para detener la controvertida separación de las familias de inmigrantes en la frontera.

 

Papa critica

El Papa Francisco criticó duramente la política migratoria de Donald Trump, Presidente de los Estados Unidos de América, a la cual calificó de “inmoral”.

En una entrevista concedida a la agencia Reuters, el Pontífice respondió el pasado lunes a la polémica suscitada por la decisión de separar a las familias de migrantes en la frontera con México, dejando a muchos niños encerrados en jaulas y separados de sus padres.

El papa aseguró que la medida de Trump es “contraria a nuestros valores” y que es “inmoral”. “No es fácil, pero los populismos no son la solución”, remarcó.

El Papa Francisco dio su respaldo a los obispos de Estados Unidos, quienes rechazaron rotundamente esta política migratoria

En la entrevista, el papa recordó que el problema ya existía antes de que Trump llegara a la presidencia de los Estados Unidos: “en los tiempos de Obama he celebrado una Misa en Ciudad Juárez (México), en la frontera, y en la otra parte concelebraban 50 obispos. Ahí existía ya el problema, no es solo de Trump, sino también de los gobiernos anteriores”, dijo.

Hasta esta semana que concluye, cerca de 2 mil 300 niños fueron retirados de su padres en la frontera de Estados Unidos. Con México.

Cerca de Ciudad Juárez, en Tornillo, Texas, se intaló un campamento con carpas que recibían a menores que fueron separados de sus padres cuando intentaron cruzar la frontera hacia el norte.

 

Obispos mexicanos reclaman

El martes 190 de junio, los obispos de México exigieron al Gobierno de Donald Trump, presidente de Estados Unidos, que salvaguarde la integridad de las familias migrantes detenidas por sus autoridades fronterizas.

En un comunicado, la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) hizo “un fuerte llamado al gobierno de Estados Unidos, a salvaguardar la integridad de las familias migrantes y el derecho que, tanto padres e hijos tienen de permanecer unidos”.

“La soberanía política de cualquier Estado descansa en una soberanía anterior y mucho más fundamental: la soberanía de las familias”, aseguraron los obispos.

“Las familias poseen una dignidad que les es propia y que no es fruto del estatus migratorio de sus integrantes sino de su propia naturaleza como célula esencial de la vida social”.

Los obispos mexicanos lamentaron que “casi 2 mil niños migrantes han sido separados de sus padres en las últimas semanas”.

“De esta manera, se eleva el total de niños en esta situación a casi 4 mil del año pasado a la fecha”, señalaron.

 

Niños expuestos

La CEM recordó que “el Papa Francisco ha manifestado su preocupación sobre el creciente número de niños, niñas y adolescentes migrantes no acompañados que existen en algunas partes del mundo”.

Y expresaron su preocupación porque hay “muchos niños migrantes solos o que se encuentran en compañía de personas que no son sus padres o sus tutores oficiales”.

En estos casos los menores “están más expuestos a ser presa del crimen organizado o de la trata de personas”, advirtieron.

“Estos niños es preciso rescatarlos por razones humanitarias y tratarlos de manera justa, respetando con gran cuidado sus derechos humanos”.

Los obispos mexicanos señalaron que separar a las familias, como lo hacen las autoridades migratorias estadounidenses, “genera consecuencias más peligrosas y dañinas para los niños, porque los hace más vulnerables y los expone a otros riesgos que, sin el cuidado y resguardo de los padres no podrán afrontar”.

Por ello demandaron al gobierno de Donald Trump salvaguardar ante todo la seguridad de menores y unidad de las familias.