Mons. J. Guadalupe Torres Campos/ Obispo de Ciudad Juárez

Les saludo como siempre, lleno de alegría y de gozo en el Señor.  Damos gracias a Dios por el término de un año. 2016 ha sido un año muy intenso, muy hermoso. Hemos sido bendecidos por Dios. Dios nos ha permitido vivir grandes acontecimientos, uno muy importante, la venida del papa Francisco entre nosotros en el mes de febrero, y así como este gran acontecimiento, muchos que a través del año 2016 hemos celebrado.

Por eso los invito a dar gracias a Dios. Es tiempo de ponernos ante el Santísimo y agradecerle todos los dones y regalos, la fe, el amor, la esperanza, la vida, la familia, el trabajo, la salud. Tantísimos motivos para darle gracias a Dios y ¿por qué no? también los invito a pedir perdón por todo lo que hicimos mal, nos equivocamos, fallamos, tuvimos algún error, pecamos, no sé, cada quien y el Señor, que siempre es compasivo y misericordioso. Siempre encontramos su amor, su misericordia, su perdón. Es bueno.

También hay que ponernos a reflexionar, evaluar nuestra vida de aquello que dejamos de hacer o hicimos mal, y el Señor con su gracia lo transforme en cosas buenas y positivas.

¡Feliz Año 2017! Empezamos un nuevo año con ilusiones, con proyectos que ponemos delante de Dios ¿qué quiero? ¿qué espero de este 2017? como obispo, como persona, como familia, como parroquia, como diócesis. La sociedad entera ¿qué esperamos para este 2017?  

Lo importante es preguntarnos qué quiere Dios, no tanto qué quiero yo, qué me pide Dios para este 2017. Es decir, adecuarnos, adecuar nuestros proyectos e ilusiones, nuestras metas y desafíos para este nuevo año a la luz de Dios, a la luz de la mente y del proyecto que Dios tiene para nosotros.

Hemos vivido una noche vieja y hemos amanecido un día nuevo, un año nuevo. Yo los felicito por este gran acontecimiento a todos y cada uno de ustedes. Como nos ha dicho la lectura de esta celebración, Dios nos bendice y nosotros estamos llamados a bendecir a los demás. Que Dios a través de nuestras acciones, palabras, pensamientos, siga bendiciendo a la humanidad. Dios nos ama, nos bendice, nos va a bendecir y nos va a colmar con la abundancia de su amor durante este año 2017 que apenas hemos iniciado.

 

María, Madre de Dios

Por otra parte resaltar la figura de María. Celebramos en este primero de enero la solemnidad María Madre de Dios, María Madre de la Iglesia, María nuestra madre. Ella como nuestra madre intercede ante su Hijo por nosotros. Por eso es bueno, al iniciar este año, tenerla siempre presente para que nos auxilie, nos acompañe con su amor maternal durante el mismo.

También no nos olvidemos de que hoy es el día de la Jornada Mundial por la paz. El papa nos invita en esta ocasión a ser constructores de paz. Lamentablemente sigue habiendo en el mundo guerras, divisiones, odios, sigue habiendo en muchos lugares del mundo persecución para muchos por su fe, por su condición social, por su situación personal. Que nosotros defendamos la vida, valoremos la vida propia y la de los demás y nos comprometamos a construir la paz, cada quien desde su propia instancia.

El Príncipe de la paz que nos ha nacido en esta Navidad, Él quiere que durante este año 2017 seamos constructores de paz en tu familia, en tu comunidad, en la sociedad, en el ambiente de trabajo, dondequiera que te desempeñes. El papa nos pide ser positivos, ser siempre constructores de un mundo mejor en el respeto y en el amor entre todos los hombres.

En fin, iniciamos este año nuevo 2017. No perdamos la calma, que no haya desesperanza entre nosotros, mantengamos la fe firme, bien fortalecida, mantengamos nuestra esperanza y confianza siempre en el Señor  y que como respuesta nos comprometamos a vivir en el amor: en el amor a Dios y en el amor al prójimo.

De todo corazón para tí y para todos ustedes, les deseo un muy feliz año 2017, lleno de amor y bendiciones. La bendición de Dios Todopoderoso Padre, Hijo y Espíritu Santo permanezca siempre con ustedes. ¡Feliz año 2017!