Este domingo se celebró la fiesta del Buen Pastor y el Día del Seminario y presentamos la labor que once sacerdotes realizan buscando configurar a los seminaristas con Jesucristo, el Buen Pastor. ¡Apoya al corazón de la diócesis! 

 

Ana María Ibarra/ Cristina Delgado 

“En el Seminario queremos que nazcan esos pastores (ejemplo del Buen Pastor) y que un día puedan estar más cerca de nuestros fieles”. 

Este es el pensamiento de uno de los sacerdotes formadores del Seminario Conciliar de Ciudad Juárez que hoy, Cuarto domingo de Pascua, celebra su día, en la Fiesta del Buen Pastor. 

Justo en este día Presencia quiso presentar a la comunidad a los sacerdotes que se encargan de la formación de los futuros pastores de la comunidad. 

Aunque los vemos en eventos, celebrando misas en diversas comunidades y junto al obispo, muchos no conocemos la importante labor que realiza cada uno de quienes integran el Equipo formador del Seminario. 

Aquí los presentamos con una explicación de la labor que realizan buscando configurar a muchos con Jesucristo, el Buen Pastor. 

 

 

Pbro. Juan Manuel Orona 

Rector 

6 años como rector 

13 años como formador. 

Una labor muy amplia es la del rector del Seminario, que realiza actualmente el padre Juan Manuel Orona. 

“Consiste en la coordinación del equipo formador. Conformar un equipo de hermanos sacerdotes que se sientan identificados con su misión en el Seminario, contentos, entregados a ella, aportando cada uno sus dones, sus talentos, su creatividad”, explicó.  

En segundo lugar, añadió, acompaña a los seminaristas para escucharlos, preocupándose por su formación humana, espiritual y pastoral, e interesándose por conocer su familia.  

“Estoy en comunicación con los maestros, los bienhechores, con el presbiterio invitándolo a acercarse al Seminario y a apoyarnos. Estoy cerca del obispo para consultarlo, informarlo, invitarlo. Y con otros Seminarios para conocer sus realidades”. 

El padre Orona enfrenta su misión  con humildad, reconociendo que no es digno, ni el más capaz para esta tarea, poniendo su confianza en la gracia de Dios, en el equipo formador, y ofreciendo sus dones.  

Para el sacerdote, los jóvenes que se encuentran en el Seminario, aunque proceden de las parroquias con realidades familiares difíciles, con algunas heridas, son también nobles, deseos de consagrarse a Dios y de ser buenos pastores.  

“Invito a la comunidad a querer a sus sacerdotes. Oren por ellos, apóyenlos en las diferentes misiones. Quieran al Seminario y apóyenlo material y espiritualmente”, finalizó. 

 

 

Pbro. Aurelio Saldívar de Luna 

Ecónomo 

Primer año en el Seminario  

Amemos al Seminario y el corazón nos dirá lo que tenemos que hacer por él”, es la frase que el padre Aurelio Saldivar de Luna, ha utilizado para las actividades recaudatorias que realiza como ecónomo del Seminario.  

El padre Aurelio lleva la administración del Seminario, así como buscar bienhechores que puedan ayudar al sostenimiento de la casa de formación 

Son 94 seminaristas que viven en el Seminario y se les proporciona desayuno, comida y cena, y dos meriendas. Hay que pagar a los trabajadores, maestros, solventar la construcción, reparación o remodelación del edificio y darle mantenimiento”, compartió.  

El padre Saldivar organiza actividades de los raspaditos, rifas, desayunos mensuales, cena-baile, y la tradicional kermés. 

“Inicié visitas a los bienhechores hormiga que ayudan mensualmente con una cantidad para agradecerles de manera personal. Organizamos la festividad del día de las madres, el día del estudiante. Semanalmente salimos a comprar el mandado, vamos al mercado de abastos por la verdura y fruta que nos obsequian, compartió. 

El ecónomo organiza algunos grupos para la venta de comida en el Seminario.  

Aunado a esto, apoya también a algunos jóvenes con dirección espiritual y confesión. 

Las puertas de nuestra casa están abiertas, pueden apoyarnos con lo que deseen. Decía San Vicente de Paul: No hay obra más grande que formar un sacerdote. 

 

 

Benjamín Eleazar Gaytán Domínguez  

Prefecto del Curso Introductorio 

2 años en el Seminario 

La prefectura del curso introductorio trabaja en el acompañamiento de jóvenes de nuevo ingreso o que concluyeron la preparatoria del mismo Seminario.  

“El acompañamiento es a través de itinerarios formativos, entrevistas, la convivencia cotidiana, algunas clases con ellos. Y aunque no específicamente lo espiritual, es estar al pendiente de su desarrollo, es decir que asistan y sean puntuales”. 

Para llevar a cabo su misión, el padre Benjamín se apoya en su fe y en el seguimiento personal de Jesús.  

Tener un perfil de Jesús, Buen Pastor que ayuda para acompañarlos. Me ayuda la Eucaristía, la escucha de la Palabra, la práctica de sus mandamientos, y lo que recibo en la formación permanente, específicamente para formadores de Seminarios”. 

El padre Bencajmín reconoció que en el Curso Introductorio los objetivos no son discipulares y configurativos, pero se revisa la base, que es el perfil humano que se requiere para iniciar un discipulado.  

“Vislumbrando los perfiles y requisitos, se trabaja para iniciar los procesos discipulares y configurativos”, dijo. 

El formador se dijo agradecido con la comunidad diocesana, que ora por los seminaristas y formadores ya que, dijo, viven de la oración del pueblo de Dios. Agradeció también que reciban a los seminaristas en las comuinidades y pidió el apoyo económico para la formación”. 

 

Pbro. Jorge Ramos Escárzaga 

Prefecto de Filosofía. 

4 años formador el Seminario  

La misión del padre Jorge consiste en dar asesoría y acompañamiento a jóvenes de etapa de Filosofía, trabajando con ellos el discipulado, que los lleve a estar atentos a Jesús como Maestro.  

“El discipulado muestra la manera de ser humanos en una unidad con Cristo para crecer y tomar decisiones más serias en su vocación. En este camino realizamos reuniones, evaluaciones en las distintas áreas: humana, pastoral, espiritual, comunitaria, académica”.  

Añadió que debe estar atento en la entrevista de manera individual, en las actividades, en las virtudes humanas que se necesitan para madurar; en obediencia, disciplina, fraternidad y vida comunitaria. 

“Soy también secretario del equipo formador. En las juntas semanales debo estar atento en las actividades, anticipando la programación del ciclo escolar que realizamos todo el equipo, pero preparo previamente el material”. 

Seguro de que todo cristiano camina en busca del Buen Pastor, pidió a la comunidad continuar orando por las vocaciones sacerdotales.  

“En este día podrán festejar al Señor, Buen Pastor, apoyándonos con sus oraciones. En el Seminario queremos que nazcan esos pastores y que un día puedan estar más cerca de nuestros fieles”. 

 

Pbro. Carlos Velásquez Peña  

Prefecto del Seminario Menor (Preparatoria)  

Encargado de la Biblioteca  

años de formador 

El trabajo del padre Carlos consiste en acompañar a los jóvenes que desde temprana edad sienten la inquietud vocacional, para ayudarlos a madurar en su vida cristiana y posibilitar el crecimiento de la semilla vocacional que Dios les ha entregado. 

El Seminario menor es un momento muy especial porque Dios toma los grandes deseos e intensas alegrías que tienen los jóvenes para formar en ellos un corazón con virtudes cristianas. Mi misión consiste en presentarles a la persona de Cristo para que al conocerlo quieran imitarlo y seguirlo”, explicó el sacerdote. 

Agregó que el joven de hoy busca vivir intensamente su vida y entregarlo todo por sus ideales.  

“Si logran vivir con el mismo deseo el proyecto de Jesús e imitar su persona en el camino al sacerdocio, llegarán a ser grandes pastores”.  

El padre Carlos, invitó a la comunidad a seguir pidiendo al Señor santos sacerdotes.  

“Invito a toda la comunidad, orar muy en especial por aquellos jóvenes que desde los 15 años le responden al Señor y se preguntan qué es lo que Dios quiere de ellos”. 

 

 

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