Claudia Iveth Robles 

Carlos y Fátima Ramírez son actualmente coordinadores del Equipo Diocesano Billings, cuyo trabajo es programar cursos del Método de Ovulación Billings, dar asesorías y acompañamiento para parejas que deseen espaciar, concebir un hijo o simplemente como apoyo en casos de baja fertilidad.

Desde el 2012 este matrimonio se certificó como instructor del MOB, con el fin de ser fecundos en su amor mutuo y dar un servicio a quienes, como ellos, lo necesitan en cierta circunstancia. Hoy comparten el gozo de amar, defender y celebrar la vida. 

 

Inquietud sembrada

Carlos y Fátima recuerdan que cuando eran muy jóvenes escucharon en una Asamblea de matrimonios al obispo Don Renato Ascencio León hablar muy abiertamente sobre sexualidad y sobre la grandes ventajas de utilizar el Método de Ovulación Billings

“Fue algo que me sorprendió mucho y sembró en mi la inquietud de conocer más”, dijo Carlos.

Luego, en Julio de 2018 Carlos y Fátima se comprometieron a asistir al curso MOB, pero sólo ella pudo tomarlo, así que enseñaba a Carlos todo lo que aprendía. 

Para febrero del 2009 pudieron acudir juntos a un curso, en el que les quedaron algunas dudas, de tal forma que decidieron aprender más y por ello se integraron al equipo de  instructores, en el que recibirían formación.

En ese año, los coordinadores eran Basilio y Eva Cardona, Lupita Acosta y Jesús y Marcela Compeán, y el asesor espiritual, el padre Benjamín Cadena.

Luego, en 2012 se certificaron como instructores con el acompañamiento de Cecilia y Arturo Amador, directores del MOB en la provincia de Chihuahua, junto con los matrimionios formados por Ángel y Tania Reyes y Carlos y Alejandra Salinas, quienes integraron un renovado equipo de cursos MOB.

 

Nueva encomienda

Hoy, Carlos y Fátima tienen la encomienda de coordinar al Equipo diocesano del MOB, trabajo que realizan en conjunto con los directores provinciales Ana y Daniel Cadena y los directores nacionales de educación Benjamín y Graciela Zamudio. 

“Acudimos a Asambleas de matrimonios y comunidades a hablar del MOB cuando así lo solicitan, a ofrecer platicas de sexualidad a equipos de Confirmaciones y grupos juveniles  y participar activamente en actividades de la Pastoral de vida y familia”, dijo Fátima. 

La pareja da gracias a Dios por permitirles servir a la Iglesia desde esta trinchera, que se fortaleció gracias al trabajo que realizaron inicialmente en la diócesis el doctor Magallanes y su esposa María Isela, Luis y Lupita Acosta, Eva y Basilio Cardona y Sergio y Silvia López, entre otros que trajeron a la diócesis el MOB y trabajaron con mucha dedicación en promoverlo.

 

Impacto que se palpa

Para el matrimonio Ramírez, la presencia de une equipo que promueve la planificación familiar desde el meetodo natural como lo es el Billings, tiene un gran valor, más porque ha perseverado en su servicio a lo largo de 30 años.

“Otras diócesis no cuentan con un equipo así, y aquí se ha logrado es sensibilizar a las parejas sobre la importancia de conocer el Plan que Dios tiene para su matrimonio en este aspecto tan importante que es su sexualidad, su paternidad responsable”, dijeron.

“También es importante el compromiso por dar a conocer el daño que hacen los métodos anticonceptivos física y moralmente. Para la mujer son muchos los efectos secundarios y los riesgos de salud a los que se expone”, dijo Fátima al señalar que la mayoría de los anticonceptivos son abortivos.

“Sin estos 30 años de trabajo no se habrían salvado embriones. Una sola pareja que deje de utilizar anticonceptivos para usar el MOB es un gran impacto”, dijeron los servidores. 

 

Amor fecundo

Para el matrimonio, es satisfactorio luchar contra la cultura de muerte que promueve el uso de anticonceptivos, el aborto y la deficiente educación sexual en los niños y jóvenes, así como contra la falta de compromiso de los padres de familia por asumir la educación sexual de sus hijos. 

“Actualmente tenemos los efectos de la tan dañina ideología de género, promovida incluso dentro del gobierno que ofrece ideas totalmente distorsionadas de la sexualidad humana”, dijeron.

Con 10 años de casados, la feliz pareja no se cansa de agradecer a Dios permitirle servir en la Iglesia desde su noviazgo en algunos grupos parroquiales, y ahora como matrimonio en el Método Billigins, gracias al cual se dieron cuenta de su baja fertilidad. 

“No ha sido fácil, hemos tenido momentos  tristes, pero en este servicio hablamos de vida, de esperanza y de alegría, y con la ayuda de Dios, con la oración de nuestras familias y amigos, tratamos de ser fecundos en este servicio”, dijeron.

“Tenemos un curso dirigido especialmente a parejas con baja fertilidad, y hemos tenido la oportunidad de compartir experiencias. Queremos integrar un grupo de acompañamiento que creemos será de mucha bendición. En este apostolado podemos ser fecundos”, finalizaron.

 

La “fama” que se ha hecho del MOB al decir que es “el método con el que te llenas de hijos” es una concepción muy equivocada. El MOB es un estilo de vida que abre tu mente y corazón al plan de Dios. Es necesario que las parejas lo conozcan mejor, lo entiendan y lo utilicen correctamente”.

Carlos Ramírez, MOB

 

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