Ana María Ibarra 

Sin haberlo planeado, Perla Guzmán y Manuel Rodríguez, decidieron contraer matrimonio después de escuchar al padre Eduardo Hayen invitar a los matrimonios colectivos, esto durante el curso de catequesis al que asisten para la preparación de su nieto Ian a la primera comunión. 

Llamado  

Ian tiene10 años y es nieto de Perla y Manuel, quienes lo cuidan casi toda semana, ya que sus padres trabajan, y son ellos quienes lo inscribieron en catecismo.  

“Venimos a traerlo al catecismo, principalmente mí esposo a tomado ese compromiso para enseñarle el camino de Dios y que cumpla con los sacramentos; dejarle un buen ejemplo”, compartió Perla. 

En este proceso de la catequesis, Perla y Manuel recibieron el llamado de Dios para bendecir su matrimonio.  

“Veníamos solo a preparar al niño, pero las cosas se dieron y cuando Dios quiere no hay quien se interponga. Fue un llamado y decidimos iniciar el camino”, dijo Manuel 

Tenemos ocho años viviendo juntos, casados por el civil. Soy viuda y decidí casarme con él porque ha aceptado a mi familia, y mi familia a él. Ya habíamos pedido información para casarnos, pero en aquel entonces se nos hizo muy complicado. Hoy se nos presentó esta oportunidad Dios ya quería que hiciéramos las cosas bien”, añadió por su parte Perla.  

 

Una bendición 

Perla y Manuel se casaron el 22 de abril en matrimonios colectivos de Catedral y afirmaron que, desde el día de su boda, se vive otra realidad en su familia. 

“Nuestro matrimonio transformó nuestra relación. Muchos pueden decir lo contrario, pero en nuestro caso, con la bendición de Dios todo marcha sobre ruedas. Sí, hay muchos problemas, pero con Dios los estamos solucionando, es una atentica bendición”, expresó Manuel 

Perla agregó: “Hay más paciencia en el matrimonio. Dios está en nuestro hogar. Tenemos dos hijas y cinco nietos. Están muy emocionados todos y una de ellas se está motivando a casarse”. 

Sin pensar que fue un medio para que sus abuelitos se casaran, Ian está muy contento y orgulloso de ellos. 

 “Estaba muy emocionado cuando ellos me dijeron que se iban a casar y cuando sea grande voy a tener ese recuerdo muy bonito en mi mente. Estoy muy contento de que se hayan casado mis abuelitos”, dijo Ian. 

 

Agradecimiento 

El matrimonio se dijo agradecido con los catequistas, quienes les contagiaron con su entrega y su fe.  

“Todos son un ejemplo para la comunidad, son muy valiosos, esperamos seguir contando en un futuro con ellos. Es palpable su fe, su trabajo, su entrega, todo eso tuvo mucho que ver, porque al principio del curso no nos imaginamos que nos íbamos a casar, dijo Manuel.  

Agradecieron también la oportunidad y el apoyo de los sacerdotes de Catedral, las religiosas, monseñor Blanco y el señor obispo. 

“Todos ellos intervinieron de alguna manera u otra, e hicieron posible que nos casáramos, que cumpliéramos con ese anhelo que teníamos desde que empezamos esta relación”, dijeron. 

Perla y Manuel, invitaron a las parejas a acercarse a la Iglesia y tener en primer lugar a Dios en su hogar. 

Hay que estar plenamente seguros antes de dar este paso porque la familia no es desechable. Si no va bajo la bendición y dirección de Dios, va derecho al fracaso. Los invito que se acerquen a Dios y todas las bendiciones vendrán cuando lo crea necesario”, dijo Perla. 

“Aún estamos muy emocionados y muy agradecidos con Dios”, dijo Manuel. 

 

 

 

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