Al celebrarse hoy 11 de febrero el 81 aniversario del martirio de san Pedro de Jesús Maldonado recordamos cómo la Diócesis de El Paso conmemoró el 100 aniversario de ordenación sacerdotal del  primer santo chihuahuense.

 

Blanca Alicia Martínez/ Claudia Iveth Robles

Con la encomienda de dar a conocer en todas partes la vida y obra del primer santo chihuahuense san Pedro de Jesús Maldonado, salieron los cientos de fieles que se congregaron el pasado jueves 25 de enero en la Catedral San Patricio de El Paso para conmemorar el primer centenario de ordenación sacerdotal del mártir que fue canonizado por san Juan Pablo II en el año 2000.

La especial celebración congregó a todo el presbiterio de la vecina diócesis, así como algunos sacerdotes de la Arquidiócesis de Chihuahua y de Ciudad Juárez, quienes acompañaron la Eucaristía celebrada en el recinto en el que el padre Maldonado recibió el Sacramento del Orden hace 100 años.

El arzobispo de Chihuahua Constancio Miranda Weckmann presidió la Eucaristía conmemorativa a la que fueron invitados de una manera especial los familiares del santo provenientes de Chihuahua y de otras partes de Estados Unidos, quienes ocuparon las primeras bancas del recinto.

Concelebrada por el obispo de El Paso Mark Seitz, por el obispo de Ciudad Juárez don J. Guadalupe Torres Campos y por monseñor René Blanco, vicario general de la Diócesis de Ciudad Juárez, la misa estuvo llena de emotivos momentos y anuncios, y en ella se empleó un Cáliz que fue utilizado por el santo chihuahuense en su tiempo como sacerdote en Chihuahua.

Vivir como san Pedro

En una sentida predicación, el obispo de El Paso animó a los fieles a vivir como san Pedro de Jesús Maldonado.

“El Santo de Chihuahua debe darse a conocer, esa es la misión que hoy hemos compartido. Ojalá no vivamos su martirio, pero que sí vivamos como él vivió”, dijo en su momento el obispo.

Recordó la vida y obra del santo, quien, dijo, no solamente predicó ‘In persona christi’ sino que vivió de la misma forma.

“El creyó lo que dijo: este es mi Cuerpo, mi Sangre… cuando dijo estas palabras hablaba en persona de Cristo, él dijo: haré lo que sea, no importa lo que cueste, voy a seguir a Cristo, voy a servir a Cristo, voy a vivir como Él, y si es necesario, voy a morir como Él”, expuso el obispo de El Paso.

Con estas palabras recordó los fieles que en la Eucaristía, Cristo sigue ofreciendo su Cuerpo y su Sangre para hacer otra transubstanciación:

“Quiere convertir nuestros cuerpos en Cristo Jesús, presente en el mundo”, aseguró para luego concluir la prédica al grito de “¡Viva Cristo Rey!” que resonó en las paredes de la Catedral paseña.

Reliquia se queda en El Paso

Los familiares del santo, que murió a manos de esbirros en 1937 en plena persecución a los cristianos en México por parte del presidente Plutarco Elías Calles, llevaron las Ofrendas al Altar para presentarlas ante el arzobispo de Chihuahua Constancio Miranda.

A un costado del Altar permaneció la urna con una reliquia de san Pedro de Jesús, la cual, se anunció, se quedará permanentemente en la Diócesis de El Paso, para gozo de la feligresía.

“Es un regalo de la Arquidiócesis de Chihuahua. Aquí teníamos un pequeño nicho donde está una foto del Santo, pero ahora se va a construir un lugar especial para que este sea un lugar de peregrinaje, que los fieles conozcan al santo y pidan su intercesión”, dijo el padre Fabián Márquez, organizador de los eventos.

Será fiesta diocesana

Al final de la misa, se vivieron emocionantes momentos tras los agradecimientos por parte del organizador.

El obispo Mark Seitz anunció que pedirá a la Santa Sede aprobar una fiesta especial en la Diócesis de El Paso, dedicada a san Pedro de Jesús Maldonado, la cual se espera se celebre todos los años el día 11 de febrero (fecha de su martirio y muerte).

Igualmente anunció que la colecta de ese día se le entregará íntegra a la Arquidiócesis de Chihuahua para la construcción del Santuario dedicado a san Pedro de Jesús Maldonado, que se encuentra apenas en sus inicios en la capital de Chihuahua.

Dijo que también se les entregarán los recursos obtenidos por la venta de objetos y libros sobre el santo, que se ofrecieron en los eventos. Y el obispo Seitz pidió a la feligresía seguir apoyando el proyecto, para que el santuario quede concluído lo antes posible.

 

Sobrino agradece

En otro momento, el padre Antonio Zapata Maldonado, sobrino-nieto de san Pedro de Jesús Maldonado tomó el micrófono para agradecer por todos los detalles vividos en este aniversario de ordenación sacerdotal del “Tío Pedrito” como llaman sus familiares al santo.

“Dios les pague su generosidad. Estoy seguro que el tío Pedrito les agradece de Corazón…y como él decía: Nos vemos en el Sagrario”, dijo el joven sacerdote, quien entregó como un detalle especial copias enmarcadas de una fotografía del padre Pedro Maldonado que la familia conserva desde su muerte.

Entregó una al obispo Mark Seitz, una al arzobispo de Chihuahua don Constancio Miranda, otra al padre Fabián Márquez, organizador de los eventos y una más al padre Trini Fuentes, párroco de la Catedral de El Paso

 

Algunos detalles

 

* San Pedro de Jesús Maldonado era adorador Nocturno

 

* En la misa se utilizó un cáliz empleado por san Pedro de Jesús Maldonado en sus tiempos como sacerdote en Chihuahua, a inicios del siglo pasado.

 

* La Diócesis de El Paso tendrá una fiesta diocesana en honor al santo chihuahuense el 11 de febrero de cada año (fecha del martirio de san Pedro Maldonado).

 

* La colecta de la misa y otros recursos de la Diócesis de El Paso se entregarán  ala Arquidiócesis de Chihuahua, para la construcción del Santuario San Pedro de Jesús Maldonado que se edifica en la colonia Labor en Chihuahua, Chihuahua.

 

*En Ciudad Juárez (Col. Fray García de san Francisco) se encuentra la parroquia San Pedro de Jesús Maldonado, única dedicada al santo en la Provincia Eclesiástica de Chihuahua.

 

*Otra reliquia de san pedro de Jesús Maldonado se encuentra en la parroquia Santa Inés de Ciudad Juárez, ubicada en la Colonia Barrio Azul

 

 

Frases…

Lo que comenzó con la ordenación del santo aquí en esta catedral, fue cumplido en 19 años de servicio y en su testimonio de su martirio. Es una oportunidad que debemos agradecer a Dios para recordar lo que ha hecho en medio de nosotros. Y una oportunidad de aceptar el reto de vivir como él (san Pedro Maldonado)”.

Mons. Mark Seitz, obispo de El Paso

 

Es una oportunidad de revalorizar el don del sacerdocio y de la santidad que dios concede a su Iglesia y que se concretiza en la vida de una persona como san pedro de Jesus Maldonado. También una oportunidad de reavivar la fe y compartir en otra diocesis, en otro país.

Pbro Edgar/ Arquidiócesis de Chihuahua

Mi mamá Carmen era sobrina, mi abuelo Juan era hermano de San Pedro de Jesús Maldonado. Es una cosa súper increíble… sentimos mucho compromiso porque él es santo. Qué cosa hay que necesitemos, que tío Pedrito no nos ayude. Es nuestro protector.

Estamos emocionados porque nos invitaron, nos dieron un lugar privilegiado ¿Quien somos nosotros para merecer esto? . Vivimos emocionados, contentos, pero también comprometidos.

Martha Ortega Maldonado/ Sobrina

 

“Soy su tataranieto y lo recuerdo con amor”

Raúl Fierro /7 años

 

Sacerdocio inspirado por  su tío

Con  32 años de edad y 4 años de haber sido ordenado, el sobrino de san Pedro de Jesús Maldonado, padre Fernando Zapata Ortega, dijo sentirse contento por el cariño de la gente a su tío “Pedrito”.

En breve entrevista con periódico Presencia, compartió que gracias a la intercesión de su tío, hoy es sacerdote.

“Agradezco a todos estas muestras de fe que veo en todos ustedes y les ruego que mantengan siempre viva la fe, esa fe por la cual nuestro santo chihuahuense estuvo dispuesto a derramar su sangre”, dijo el joven sacerdote.

Compartió que siendo más joven preguntaba a Dios qué podía hacer para seguir el ejemplo de su tío canonizado, y al ver una imagen de San Pedro de Jesús Maldonado apuntando al corazón y otra a sus pies, sintió que le decía “pon tu corazón en el Sagrario”.

“El decía: he pensado poner mi corazón en el cielo y en el Sagrario… y así, entre el Señor Jesús y la intercesión de mi tío, se despertó esta vocación”, expresó el sacerdote.

Al preguntarle cómo asume la persecución que se vive hoy contra los cristianos, a diferencia de los tiempos de su tío, el padre Fernando dijo que aunque haya tiempos difíciles, siempre son tiempos de gracia, “porque la sangre de los mártires engendra vida cristiana”.

Y por ello invitó a los fieles a siempre estar dispuestos a entregar sus vidas para seguir dando más vida al pueblo de Dios, así como San Pedro de Jesús Maldonado.

“Gracias a su martirio, hoy se puede celebrar la Eucaristía con libertad, paz y amor”, recordó el sacerdote, quien sirve actualmente en la parroquia Santa Rosalía en Chihuahua capital.