Fue una “muestra de la ternura, amor y justicia de Dios, que no conocen fronteras”…Oró con católicos juarenses en el Puente, por los miles de migrantes retornados a México.

Claudia Iveth Robles

“Es un gran honor acompañarlos, espero que podamos asistirlos”, dijo el obispo Mark Seitz a la familia de Honduras que el pasado viernes 28 de junio acompañó a cruzar la frontera  y que pudieran solicitar asilo politico en  El Paso, Texas, así como esperar en aquella ciudad su proceso.

La familia de Tegucigalpa, Honduras conformada por los padres Josep y Tania Palma y sus hijos Cesia de 9 años, Kevin  de 5 y Kimberly Sofia de 3, fueron acompañados por el obispo hasta el lado estadounidense, en el Puente Paso del Norte, conocido como Santa Fe.

 

Apoya a Juárez

Previamente, el Obispo de El Paso fue recibido en el Puente de la Calle Lerdo por el padre Javier Calvillo, director de la Casa del Migrante, quien acudió en representación del obispo de Ciudad Juárez don J. Guadalupe Torres Campos.

“El trabajo de la Comisión Tex Mex, el trabajo binacional unidos al papa, ante tantos muros y persecuciones la Iglesia, nos invita a ser puentes de unión. Sea bienvenido y gracias”, dijo el padre Calvillo al Obispo Seitz.

Por su parte el prelado respondió: “Gracias padre Javier y es un gran honor trabajar con ustedes, aunque de diferentes países, al mismo tiempo con la misma tristeza, tenemos que demostrar nuestra unidad, en nombre de todos los que están sufriendo”.

Así, tanto el padre Javier como el Obispo de El Paso, encabezaron este acto solidario en el que también participó Dylan Corbett, director del Instituto Fronterizo Esperanza, para dar acompañamiento y rezar por tantos migrantes que son retornados a México como parte del programa “Permanecer en México”.

 

Oración por retornados

En el acto que incluyó una oración y un pronunciamiento por parte del Obispo de El Paso, el padre Javier Calvillo reitero al obispo su agradecimiento por el apoyo que han recibido para la Casa del Migrante, donde se vive a diario el dolor de las personas que optan porsalir de su terruño para buscar una mejor vida.

“Usted sabe cómo se batalla en lo económico, hemos tenido problemas, no ha sido fácil, pero ante la visita del Santo Padre ustedes han querido solidarizarse. Gracias por hacer ese gesto, gracias por ser puente”, dijo el sacerdote al recibir del obispo un sobre con ayuda económica para que la Casa del Migrante continúe con su labor.

 

Ponerse en sus zapatos

Antes de dirigirse al Puente Santa Fe con la familia hondureña, el obispo Mark Seitz, dirigió un mensaje:

“Este gobierno y esta sociedad no están bien. Sufrimos de un caso de endurecimiento de corazón que amenaza la vida en un día en que preferimos pensar que el prejuicio y la intolerancia son problemas del pasado”.

Agregó: “hemos encontrado un grupo vulnerable ¿por qué no podemos ponernos en sus zapatos?”.

El Obispo Seitz invitó a todos a revisar los corazones, que, dijo, se han vuelto demasiado fríos y duros, con un mal presagio para la salud de la nación.

“En la América de hoy hemos olvidado las lecciones de la Escritura, hemos olvidado el mandamiento de amar, hemos olvidado a Dios, pero aquí en la frontera tocan a la puerta, en la lucha por la esperanza y la libertad”, puntualizó.

Sin precedente

Tras su pronunciamiento el obispo Mark tomó de la mano a la pequeña Cesia y se dirgió al puente Santa Fe,

Iba rodeado por decenas de periodistas que narraron el hecho, así como por abogados y servidores de los Servicios diocesanos para migrantes y refugiados de la vecina diócesis, y del Centro  de Defensa para migrantes Las Américas.

En la línea divisoria entre Estados Unidos y México, el obispo Mark dio la bendición al padre Javier Calvillo y lo alentó para seguir ayudando a tantos migrantes. Luego siguió caminando hasta presentar a la familia ante oficiales de inmigración en Estados Unidos.

“La acción del obispo denuncia la terrible situación que enfrentan los migrantes cada día en la frontera, y su valiente acto es una muestra de la ternura, amor y justicia de Dios, que no conocen fronteras”, dijo Dylan Corbett al terminar el acto.

“Debemos seguir luchando por la justicia para los migrantes”, añadió,

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