Reconocer y vivir el ministerio de caridad como una vocación auténtica, fue lo que reflexionaron los asistentes al retiro de Cáritas Diocesana realizado el pasado 14 de noviembre en la capilla del Santísimo de la parroquia El Señor de la Misericordia.

Con las reflexiones del padre Luis Escudero, responsable de Cáritas Diocesana, integrantes de los diferentes grupos parroquiales de caridad reconocieron su ministerio como un llamado personal que Dios les ha hecho y del que surgen como frutos las alegrías que trae al corazón del servidor vivir la caridad.

“Es un llamado a hacerse presentes en todas las realidades del sufrimiento. La caridad es una vocación que surge de nuestro encuentro personal con Jesucristo”, dijo el padre Luis.
“Como fruto debemos percibir las alegrías profundas que trae al corazón del ser humano y del servidor el vivir la caridad como una vocación, como lo pide el Papa Francisco, vivir la alegría del evangelio en servir, en la entrega, en el comunicar el amor de Dios a los demás”, añadió.

Los asistentes reflexionaron también sobre el Año de la Misericordia, ya que los grupos de Cáritas ya que partciparán como pastoral social en un Jubileo.

Además de las reflexiones, los asistentes tuvieron una hora santa dirigida por la hermana Flora, religiosa dominica, quien, apoyada por algunos asistentes, realizó meditaciones con citas bíblicas enfocadas en la caridad.

“Gracias porque nos has llamado por nuestro nombre. Infunde en nosotros tu amor y caridad para que seamos servidores de tu Reino”, dijo el padre Luis para concluir la hora santa y reservar el Santísimo Sacramento.

Misa conclusiva
El retiro concluyó con la celebración eucarística donde el padre Luis motivó a los servidores a continuar con su ministerio.En entrevista, el padre Luis invitó a todas las parroquias a que cada mes se hagan presentes en la reunión mensual que se realizan el segundo sábado de cada mes en la parroquia El Señor de la Misericordia.

“Ojalá pudiéramos tener la presencia de al menos un representante de cada una de las parroquias. No sólo es venir a recibir sino a compartir. Este ministerio es un don recibido pero también es un don que damos a los demás”

-Motivó el sacerdote.