Esto fue lo que aprendieron casi 10 mil jóvenes que se reunieron en el Congreso Juvenil Católico de la Renovación

Cristina Delgado

Con el firme propósito de vivir sanamente y dejarse guiar por la voz de Jesús, más de ocho mil jóvenes acudieron al Congreso Juvenil “Corazón de fuego” que se realizó en el Estadio Juárez los días 30 y 31 de marzo.

Durante los dos días, los jóvenes tuvieron oportunidad de escuchar conferencias, vivir las alabanzas, confesarse y conocer testimonios de muchachos que equivocaron el camino, pero que gracias a que se dejan guiar por el plan de Dios, están cambiando su destino.

 

Bienvenida

Fue el sábado 30 de marzo cuando al mediodía el obispo J. Guadalupe Torres Campos dio la bienvenida a los participantes, les agradeció su asistencia y los invitó a vivir intensamente el evento.
“Que María nos ilumine con su presencia amorosa para convivir; también con la intensa presencia del Espíritu Santo que nos impulsa para ser mejores y encontrarnos a través del perdón, de la Eucaristía. Mi oración y mi bendición está con ustedes”, les dijo.

Temas

Los temas del congreso fueron presentados por los predicadores Erick Cuevas, de Puebla, y Melchor Maldonado, de Santo Domingo, República Dominicana, quienes lograron conmover los corazones de los asistentes.

Melchor Maldonado, para quien la comunidad juarense posee una fe muy viva, con un deseo intenso de conocer a Dios predicó sobre la Pasión de Cristo y cómo cada joven tiene que descubrir ese tesoro que Dios ha puesto en su corazón para comunicarlo con los demás.

“Si la Pasión no se comunica, no hay pasión”, dijo.
Su primera exposición fue basada en el libro de Lucas 24, 15 bajo el título “Jesús se les acercó y se puso a caminar con ellos”. Su segundo tema fue “Se les abrieron los ojos y lo reconocieron”, del libro Lucas 24, 31. Y domingo su conferencia fue “Al momento se pusieron en camino”, de Lucas 24, 33.

Jesús cambia todo

Entrevistado por Presencia, Melchor dijo que con la ola del internet actualmente hay un cambio de paradigma y opinó que la mezcla entre jóvenes que nacieron con la tecnología, otros migrantes a la tecnología y adultos que tienden a tecnologizarse da como resultado una falta de identidad que mantiene a los jóvenes tristes, depresivos, sin sentido en la vida. Explicó que hoy los jóvenes no saben quiénes son ni a dónde van. Hoy quieren una cosa y mañana otra.

“Años atrás se llevaba décadas para conseguir lo que se quería, se proyectaba a diez años, los cambios eran más lentos, hoy los cambios son muy rápidos, la proyección de vida es incierta porque todo puede surgir, entonces el joven de hoy que está en ese mundo es víctima de todos los cambios”, expuso.

Por ello aconsejó a los jóvenes encontrarse con Jesús para evitar embuirse y perderse en el mundo tecnológico
“Él cambia todo, cambia las prioridades, cambia la vida”, dijo.

Corazón de fuego

El domingo, el predicador Erik Cuevas expuso el tema “Jóvenes, corazón en fuego”, basado en el libro de Lucas 24, 32.
Con gran entusiasmo Cuevas convocó a los jóvenes a declarar:

“Señor sí quiero, te acepto y cambia mi corazón de piedra a un corazón como el tuyo. Hazme que sienta como tú, que piense como tú”.

A quienes por primera vez acudían al congreso los convocó a sentir la presencia del Espíritu Santo, pues, dijo, “cuando el Espíritu Santo viene a nuestras vidas nos da una nueva forma de ver las cosas, nos quita de ser esclavos, empieza a mover algo nuevo en nuestras vidas, empiezas a vivir un corazón nuevo”.

También pidió a quienes han sido víctimas de alguna adicción, que con gran fuerza pidieran para poder liberarse. Los animó a pedir perdón y a vivir intensamente.

Al terminar su predicación pidió a todos dar un abrazo intenso, sincero y amoroso a la persona de enseguida, lo que al final se convirtió en un fuerte abrazo al hermano, al padre, a la madre o al mejor amigo, en momentos conmovedores en que muchos dejaron asomar sus lágrimas de emoción.

El programa del domingo incluyo una Hora Santa y la celebración de la Eucaristía como cierre.

Se confesaron con el obispo.

Durante los dos días, 25 sacerdotes apoyaron impartiendo el sacramento de la Reconciliación, al igual que lo hizo el obispo Torres Campos, quien dio consejos de gran ayuda, según dijeron algunas adolescentes.

“Sus palabras me transmitieron mucha paz, me gustó y le agradezco que él me haya escuchado”, expresó Andrea Mayté Mata quien vive por el área de Las Torres y acudió al congreso por invitación de unas amigas.

Para Guadalupe Bermúdez de 19 años de edad y perteneciente a la parroquia Santo Niño de Atocha fue la segunda ocasión que se confesó con el obispo diocesano.
“El año pasado también me tocó con él, sus palabras siempre son un alivio, me hizo ver lo que yo estaba viendo, pero que no quería ver. En pocas palabras terminó por abrirme los ojos y estoy muy agradecida”, expresó.

“Sus palabras me han ayudado mucho a pensar sobre lo que he hecho y lo que puedo mejorar, fue para mí muy refrescante, fue muy bonito yo sentí el llamado de hablar en Confesión”, expresó Christian Daniel Campos Ibarra, quien tenía 10 años sin confesarse.
Sergio Caro, presidente diocesano del Movimiento de la Renovación agradeció la asistencia del obispo, “porque cada año está al pie del cañón en las confesiones y nos deja su testimonio, su disposición”, dijo.

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