Joven de la Renovación nos comparte cómo pueden perseverar en el encuentro con Jesús, los muchachos que asistieron al pasado Congreso Juvenil…

 

Después de haber vivido dos días de intensa oración, adoración, alabanzas escuchar temas y compartir con tu comunidad, te has de preguntar ¿qué sigue? ¿qué debo hacer para seguir sintiendo esa emoción de ese fin de semana?.

 

Los pasos

Tú como joven puedes dejar de “ser normal” y comenzar a dar frutos de lo que viviste.

Antes que nada, “No dejes de orar”.

Lo que pasó el fin de semana del congreso lo puedes vivir todos los día. Ese encuentro con Jesús lo puedes vivir diario, no necesitas de la oración de nadie más, sino encontrarte tú, en lo secreto y Él, que está en lo secreto, te escuchará.

Pero si necesitas algo más palpable puedes asistir a Horas Santa o a la Adoración perpetua que existe en muchas parroquias de la diócesis, en especial en Nuestra Señora de la Paz.

 

¿Qué hacer para que no se apague en la comunidad esa llama que encendiste?

  1. Dar Testimonio: Todos vivimos algo y por mas grande o pequeño que sea, es un encuentro con Jesús con el que crecemos como Iglesia y con el que los demás pueden ver que la misericordia de Dios abunda entre nosotros.
  2. Perseverar: Te aconsejamos continuar sirviendo con mas ganas, con la renovación de ese Pentecostés que viviste esos dos días.
  3. Comartir: Cuéntale al menos a una persona fuera de la Iglesia (familia, amigos, escuela), tu experiencia en el congreso, para que ellos puedan saber cómo es que Jesús va renovando cada día a más jóvenes.
  4. Orar como los apóstoles: puede que te haya parecido un poco extraño la manera de orar del grupo de la Renovación, pero te invitamos a que en tu comunidad día a dia vayan creando esa cultura de Pentecostés, donde es algo diario convivir con los dones y carismas, recordando la cita de Hechos 2.1-13. Y de igual manera crear hábitos como el profeta Moisés, respetando tu forma de orar, leyendo como él lo hacia, levantando sus manos, ya que cuando él lo hacía, el pueblo ganaba.
  5. Unirte: Si de manera especial te llamó la atención el Movimiento de la Renovación, puedes unirte en cualquiera de las parroquias que tenga este movimiento. En las comunidades generalmente hay grupos de jóvenes y puedes unirte o solamente asistir una vez a la semana a las asambleas, en las cuales se realizan alabanzas, oración y se comparten temas, y de esa manera puedes seguir orando y teniendo el espíritu encendido, no dejando que el ruido del mundo apague la voz de Dios en tu corazón.