Ana María Ibarra
Una invitación a los fieles a renovar su compromiso bautismal mediante la oración, el testimonio, el sacrificio y la ayuda económica a las misiones, es el mensaje especial en este Domingo Mundial de las Misiones, tiempo en el que se celebran 100 años del DOMUND bajo el lema “Uno en Cristo, Unidos en la Misión”.
Centenario
En el centenario del Domingo Mundial de las Misiones (DOMUND), la Iglesia católica recuerda que la evangelización es una tarea de todos los bautizados, llamados a compartir su fe y colaborar con quienes anuncian el Evangelio más allá de sus propias fronteras.
Así lo explicó el padre Fernando Valle, coordinador de la Dimensión de Misión Permanente de la Diócesis de Ciudad Juárez, quien destacó que esta celebración representa una oportunidad para renovar la conciencia misionera de la comunidad y reconocer que la misión no es exclusiva de sacerdotes y religiosos.
“Esto nos ayuda a despertar en nosotros esta vocación que recibimos desde el bautismo, pero a veces se va apachurrando o se nos olvida que tenemos que ser partícipes de la misión de Cristo”

expresó el sacerdote.
El DOMUND, explicó, se celebra el penúltimo domingo de octubre y fue instituido en 1926 por el papa Pío XI, basado en la propuesta de la Obra Pontificia de la Propagación de la Fe, fundada por la laica francesa Paulina Jaricot en 1822.
Con este día, la Iglesia busca impulsar la oración por las misiones y la cooperación espiritual y económica para sostener la labor evangelizadora de la Iglesia en el mundo.
“En este 2026, el centenario se celebra bajo el lema: Uno en Cristo, unidos en la misión, que invita a los fieles a reconocer que, aunque desempeñen diferentes servicios y vocaciones, todos formamos parte de una misma Iglesia y compartimos la responsabilidad de anunciar el Evangelio”, señaló el sacerdote.
Para el padre Fernando, esta tarea tiene su raíz en Jesucristo, enviado por el Padre y quien, a su vez, invita a sus discípulos a continuar su misión.
Por ello, consideró necesario ampliar los horizontes y no limitar el compromiso cristiano a las necesidades del entorno inmediato.

“Cristo es el primer enviado, es el enviado del Padre y Cristo nos convida de la misión para que nosotros vayamos y abramos nuestros horizontes más allá de las fronteras”
resaltó.
Una misión que se sostiene entre todos
Consciente de que la cooperación misionera se expresa de distintas maneras, el sacerdote destacó cuatro aspectos fundamentales: la oración, el testimonio de vida, el sacrificio ofrecido por quienes anuncian el Evangelio y la ayuda económica destinada a sostener las obras misioneras.
“La oración sostiene a quienes llevan el mensaje cristiano a comunidades que enfrentan diversas necesidades. Los fieles están invitados a dar testimonio de su fe mediante sus acciones cotidianas y a ofrecer sus sacrificios por los misioneros que trabajan lejos de su tierra”.
Compartió que las aportaciones económicas, por pequeñas que parezcan, pueden contribuir al sostenimiento de proyectos educativos, pastorales y de asistencia en distintas partes del mundo.

“Frutos de esta solidaridad, son las Obras Misionales Pontificio Episcopales de México que respaldaron 109 proyectos durante 2025, con presencia en alrededor de 14 países”. De acuerdo con los datos que compartió el padre Fernando, entre los beneficiarios se encuentran más de 16 mil niños en seis países.
“Estos apoyos permiten acompañar a comunidades que requieren recursos para continuar su labor pastoral y atender necesidades concretas. La ayuda misionera de la Iglesia alcanza iniciativas de formación y sostenimiento de vocaciones, así como obras educativas y de asistencia”.
Ciudad Juárez, llamada a la misión
El coordinador de la Dimensión de Misión Permanente consideró que la Diócesis de Ciudad Juárez cuenta con una experiencia misionera que debe seguir fortaleciéndose, tanto por las actividades de animación y formación que se realizan en las parroquias como por la presencia de religiosas y religiosos que han salido a servir en otros lugares.
En el marco del centenario, algunas comunidades de la diócesis organizaron actividades de formación, celebraciones eucarísticas y conciertos, además de presentar las cuatro Obras Misionales Pontificias a niños, adolescentes y jóvenes, para que conozcan las distintas maneras de participar en la misión de la Iglesia.
“La vocación misionera no depende de la edad ni de la posibilidad de viajar a otros países. Cada persona puede colaborar desde su propia realidad, incluso mediante la oración y el ofrecimiento de sus sufrimientos”.

Finalmente, invitó a la comunidad a recordar el compromiso adquirido en el bautismo y a vivir una fe que se traduzca en acciones concretas.
“Ser discípulo misionero es una vocación que lo único que necesitamos es llevarla a feliz término, porque ya lo somos. Incluso en la enfermedad se es misionero cuando se unen los sufrimientos a los de Cristo por las misiones”
afirmó.
En el centenario del DOMUND, el llamado es a no olvidar que la misión comienza en la vida cotidiana, pero no termina en las propias fronteras: se fortalece cuando los bautizados comparten sus dones y se unen para llevar el mensaje de Cristo a quienes más lo necesitan.
Las Cuatro Obras Misionales Pontificias
Las Obras Misionales Pontificio Episcopales de México (OMPE) promueven la cooperación misionera de la Iglesia mediante la oración, la formación, la animación y la ayuda espiritual y material, para impulsar la evangelización en todo el mundo.

1. Propagación de la Fe (POPF)
Fundada por Paulina Jaricot en Francia, en 1822, promueve la conciencia y la cooperación misioneras. En México impulsa, entre otros programas, la Liga Misional Juvenil (LMJ). Su jornada principal es el Domingo Mundial de las Misiones (DOMUND).
2. Infancia y Adolescencia Misionera (POSI)
Fundada en Francia en 1843 por monseñor Carlos Augusto Forbin-Janson, fomenta la conciencia misionera entre niños y adolescentes y los invita a colaborar con otros niños mediante la oración y la ayuda solidaria. Su lema es: Que los niños ayuden a los niños.
3. San Pedro Apóstol (POSPA)
Fundada por Jeanne Bigard y su madre, Stéphanie Bigard, en 1889, apoya la formación de seminaristas y de candidatos a la vida consagrada en territorios de misión. Entre los programas vinculados a esta obra se encuentra la Unión de Enfermos Misioneros (UEM), que invita a ofrecer la oración y el sufrimiento por las misiones.
4. Unión Misional (PUM)
Fundada por el padre Pablo Manna en Italia, en 1916, promueve la conciencia y la formación misioneras entre sacerdotes, personas consagradas y laicos, para fortalecer su participación en la misión evangelizadora de la Iglesia.
Para recordar…
Este domingo 18 de octubre, toda la Colecta en las misas de las parroquias de la diócesis, será destinada a las Obras Misionales Pontificio Episcopales.
¡Recuerda ser generoso!
Cifras globales de la Misión
- 1,133 territorios de misión en casi toda África, Asia, Oceanía y América (70 vicariatos principalmente en la cuenca del Amazonas). Representan 1/3 de todas las diócesis de la Iglesia católica en el mundo.
- 2/3 de la población mundial reside en estas zonas de misión.
- 9 mil bautizos al día, en los últimos 100 años, en los territorios de misión
- 2 ordenaciones sacerdotales al día, y una parroquia y tres escuelas edificadas en cada Jornada DOMUND, en los últimos 100 años en los territorios de misión.
- El número de católicos en el mundo pasó de 9.6 millones en 1925 a casi 347 millones en la actualidad.
- Casi 78 millones de dólares es el total global recaudado a través de DOMUND (Ejercicio 2025). (50% se destina a subsidios ordinarios y 50% a proyectos extraordinarios como compra de vehículos, formación de catequistas o construcción de capillas y hospitales).
- En México: Se impulsaron y respaldaron 109 proyectos misioneros enfocados en sectores educativo, social y pastoral. Beneficiaron a más de 16 mil niños. (DOMUND 2025)

































































