Claudia Iveth Robles

Con una misa presidida por el obispo don José Guadalupe Torres Campos, el pasado miércoles 25 de abril el Decanato de Cristo Rey concluyó una asamblea que realizó para meditar la nueva exhortación apostólica del Papa Francisco, Gaudate et Exsultate, sobre el llamado a la santidad.

El padre Leonardo García, decano explicó que se ha organizado con los sacerdotes del decanato para realizar varios encuentros con el fin de mantener la comunión. Dijo que estos encuentros son como una especie de retiro en los que viven momentos de oración en Hora santa, y reflexión de diversos temas.

En esta ocasión la reunión se realizó lunes 23, martes 24  y miércoles 25 de abril, para meditar este nuevo documento del Magisterio de Francisco.

Se reunieron en la asamblea alrededor de 500 servidores de las parroquias Verbo Encarnado, Santa Rosa de Lima, Cristo Rey, San Juan de los Lagos y Cristo Redentor, las cuales integran el Decanato de Cristo Rey.

“Ha sido un trabajo bonito, una experiencia en la vida del decanato, sobre todo para hacer presente la unidad de la Iglesia, vivir la eclesialidad, que no solamente se vive en el grupo parroquial sino a otros niveles, como el decanato, pero unidos a toda la diócesis”, dijo el padre Leonardo García.  

Mensaje del obispo

Y para hacer presente esta unidad con la diócesis, el decanato convocó al obispo don J. Guadalupe Torres Campos para celebrar la misa conclusiva de la asamblea, realizadaa el pasado miércoles en la Parroquia sede EL Verbo Encarnado, donde acompañaron al obispo en la celebración los sacerdotes Leonardo García, Víctor Fernández, Bernardo Lozano, Javier Gómez, Julián Badillo y Daniel Payán.

En su homilía, el obispo resaltó la importancia de ser misioneros, vivir la fraternidad, vivir las virtudes teologales y la virtud de la humildad, además de la unidad como Iglesia.

“Vayan por todo el mundo y prediquen el Evangelio a toda criatura”, dijo el obispo a los fieles que ese día abarrotaron el templo.

Les pidió también testimoniar que Cristo murió en la Cruz y resucitó, pero sin hacer distinciones para evitar que alguien deje de ser evangelizado.

“La labor pastoral de la vida de decanato es asumir con alegría, con valentía y generosidad ese mandato misionero… Tenemos que encontrarnos con Jesús en un encuentro personal. Para eso son estas asambleas con oración, catequesis y vida de comunidad, que nos ayuda a tener ese encuentro con Jesús, para luego salir a misionar”, dijo el obispo.

Al final de la Eucaristía, en el atrio de la parroquia se realizo un ameno convivio, en el que los asistentes compartieron el pan y la sal con los párrocos y el líder de la grey católica de Ciudad Juárez.