Diana Adriano
Hoy domingo 4 de octubre concluye el Tiempo de la Creación, período ecuménico anual de oración y acción para cuidar el medio ambiente y la naturaleza, impulsado desde 2015 en la Iglesia católica a través del Movimiento Laudato Sí, y desde la encíclica del papa Francisco de ese año.
Este 2026, el Tiempo de la Creación tuvo como tema central el agua, un recurso esencial para la vida y un don que invita a reflexionar sobre la responsabilidad que tenemos de cuidarlo y utilizarlo de manera responsable.
En este contexto, y con el propósito de recordar algunos aspectos importantes sobre la situación del agua en la región, el ingeniero Juan Manuel Herrera Mercado, director técnico de la Junta Municipal de Agua y Saneamiento (JMAS) de Ciudad Juárez, compartió su perspectiva sobre la condición de los acuíferos que abastecen a la ciudad, los retos que enfrenta la comunidad, las acciones para fomentar el uso sustentable del agua y el llamado a cuidar este recurso.
¿Cuál es ahora la mayor preocupación en el tema del agua en Chihuahua y Ciudad Juárez?
Ahorita nuestra ciudad, primero informarles, estamos en un desierto. Toda el agua que nosotros consumimos viene de acuíferos, donde el agua tiene millones de años. Estos dos acuíferos son uno que le conocemos como Bolsón del Hueco y otro como Mesilla. Estos dos acuíferos son compartidos: el del Hueco con la ciudad de El Paso, Texas, y el de Mesilla lo compartimos con Nuevo México y una parte con Texas, con El Paso.
En el año 2025 la extracción del Bolsón del Hueco fue de aproximadamente 162 millones de metros cúbicos y del Bolsón de Mesilla fueron 2.2 millones de metros cúbicos.
Esto, ¿qué quiere decir? Que si nosotros pusiéramos toda esta agua en una acequia, como la que está en el Centro, la Acequia Madre, no cabe el agua en esa acequia. O sea, tendría que transitar el agua y tendría que pasar por esa acequia en todo el año. Es el río que nosotros le inyectamos a la ciudad para que podamos tener el servicio con el que contamos ahorita.
Entonces, es un tema de preocupación y de ocupación de todos. Tenemos que cuidar nuestra agua, ya que no es finita.
Cada año, en lo que nosotros le llamamos la zona baja, lo que es, vamos a llamarle, el centro, la zona plana, cada año el nivel del agua se baja un metro, un metro 20 centímetros aproximadamente, según el área. Y para el área sur del aeropuerto es un poco más el nivel que se va bajando cada año.
Entonces sí, tenemos que cuidar nuestro recurso, no es finito y no tenemos recargas importantes ni tenemos fuentes alternas también que pudiéramos decir: “bueno, si el acuífero se agota, tenemos otra alternativa, otro río y eso”.
Entonces tenemos que estar pensando y planeando en otras posibles fuentes. Hay que diversificar. O sea, el agua, y sobre todo el agua potable, prácticamente ya se terminó.
Tenemos que pensar ya en el agua que sigamos consumiendo, nosotros extrayendo de los acuíferos. Vamos a tener que darle un tratamiento para que podamos cumplir con la NOM que nos marca el área de salud, que es la NOM-027. Es una NOM federal que hay que cumplir para que sea apta para consumo humano.
¿Cómo se encuentran hoy los mantos acuíferos de los que se abastece el agua para los habitantes de Ciudad Juárez? ¿Cuánto tiempo durarán para abastecernos?
Nosotros, como decía, los compartimos con la parte de El Paso, Texas. Esto es un tema binacional, habría que hacer unos modelos. Pero bueno, como comenté ahorita, el agua dulce, pues ya se nos terminó, ya cada vez es más difícil porque la tenemos que extraer de más abajo.
Y esto depende también de muchas cosas. Por ejemplo, nosotros tenemos un Plan Maestro que decíamos que para el 2030 podríamos tener ya problemas con el suministro.
Sin embargo, bueno, pues han pasado situaciones en la ciudad, que se ha contraído este… ahora que pasamos lo de la pandemia, que hemos tenido variaciones en la población, y esto pues nos ha modificado el patrón que teníamos nosotros.
Entonces creo que podemos seguir caminando.

¿Qué avances hay en el uso sustentable del agua en esta región-ciudad?
Hemos estado haciendo grandes esfuerzos como gobierno para que, por ejemplo, ahorita todo lo que son áreas verdes, parques, estamos reutilizando el agua. Antes esos parques se regaban con agua del acuífero, con agua potable. Ahorita ya los regamos con agua tratada.
El año 2025 se mandó hacia los parques, hacia las áreas verdes, cerca de 6 millones 200 mil metros cúbicos. ¿Y qué dice? Bueno, ¿y esto qué es? Haga de cuenta que se dejaron de operar, que no trabajaran, tres pozos de agua.
Entonces esto nos da a nosotros también un alivio para que nuestro acuífero nos dure un poquito más.
Y estamos reutilizando el agua, la estamos nosotros reutilizando en otros usos que no son de primera necesidad. O sea, deben cumplir con una normatividad; sin embargo, pues no es tan necesario como lo que nosotros utilizamos para beber o ese tipo de cosas.
¿En qué debemos poner énfasis los juarenses cuando hablamos del cuidado del agua?
En varias partes. El agua, si bien es cierto que la extraemos del subsuelo, es un agua que ahí está por millones de años, miles de años, está en el subsuelo. Entonces, cada gota que nosotros extraemos del subsuelo, de la tierra, tenemos que cuidarla al máximo y reutilizarla al máximo.
Ahí hay personas que dicen: “es que yo la pago”. El agua no se paga, el agua no tiene valor, tiene valor el servicio, el que podamos tenerla ahí. Pero desafortunadamente con esa mentalidad de “yo la pago”, pues no es cierto, ni la pagamos. Nadie la pagamos, ni nuestros vecinos, que ellos sí tienen recibos muy caros. O sea, su servicio más caro de los vecinos de El Paso es el agua.
Tampoco la pagan. O sea, pagan un servicio. Sí, es lo que pagan por tenerla disponible, que cumpla con calidad, que cumpla con la presión que se requiere y que cumpla con ciertas cosas.
Entonces, cada litro que sacamos tenemos que cuidarlo, aprovecharlo al máximo, y con muchas acciones sencillas que se pueden hacer. Por ejemplo, una de las que nosotros decimos, a veces en la ducha, cuando se está uno bañando, dicen: “no, pues nomás me tardo 10 minutos”. Es mucho tiempo.
En promedio, por minuto se desperdician o se tiran de 15 a 20 litros. Entonces, si un baño dura 10 minutos, pues va a tirar de 100 a 150 litros. Ahora, si son de los que en la mañana y en la tarde se dan una ducha, o sea, ese tipo de cosas…
Aquí tenemos un problema serio con los riegos. Los riegos, las personas que tienen áreas amplias en sus casas, se les presenta un tema con los sistemas de riego, entonces tienen que ajustar los riegos.
Nuestra ciudad no es para tener grandes áreas de pasto, todo eso. Debemos tener vegetación, debemos tener nuestros árboles, pero ahí hay una, nosotros le llamamos paleta vegetal, publicada.
El Estado hace poco, recientemente, sacó un documento de la vegetación que es típica de la región, que consume muy poca agua. No estamos diciendo que no se tenga un arbolito, pero no somos para tener las grandes áreas de pasto, por ejemplo, o de vegetación que consuma mucha agua.
Y acciones sencillas a la hora de afeitarnos los hombres, a la hora de lavarnos los dientes, acciones así pequeñas que, si todos vamos siguiendo, podemos prolongar la vida de nuestros acuíferos.
En su mensaje para el Tiempo de la Creación, el papa pide perdón porque se asume el agua como una mercancía en vez de como un don. ¿Qué nos puede decir al respecto? ¿El agua no se debería cobrar?
Yo coincido con el papa. Lo que sí, pues digo, cada ciudad, cada país, tiene su problemática.
Y bueno, para poder cumplir con este mandamiento, para poder cumplir y que toda la gente tenga el servicio, pues es necesario hacer infraestructura. Toda infraestructura cuesta: el mantenimiento, cuesta la operación, cuesta la energía.

Nosotros aquí en este desierto pagamos cantidades fuertes de energía por extraer el agua del subsuelo. La extraemos de cerca de 200 metros de profundidad; 180, 200 metros, es donde nosotros extraemos el agua. Entonces, esto cuesta.
Sí, coincido con él, pero pues si no se hace un pago de un servicio, es difícil poder brindar el servicio y más poderle dar, como dice el papa, a la gente que menos tiene. Nosotros tenemos áreas aquí en la ciudad que afortunadamente, gracias a Dios, podemos darles, si no en la red, por las tuberías con camiones cisterna.
Donde tenemos dificultades se les lleva con camiones cisterna. Tenemos casetas de agua purificada. Estas son casetas que pueden ir y llenan sus garrafones de agua purificada. Esa pasa por un proceso, se desinfecta y todo.
Entonces, es agua que se les entrega gratuita a la gente que menos tiene, pero es un servicio que al final de cuentas cuesta y lo tenemos que pagar. Si no lo pueden pagar ellos, pues lo tenemos que pagar los demás que podríamos pagar ese servicio.
Entonces, ahorita aquí en la ciudad yo puedo decirle con números que cerca del 98, 99 por ciento de la población cuenta con el servicio de agua entubada.
El que no cuenta con agua entubada cuenta con agua en camión cisterna y con estas casetas de agua purificada, que es gratuita. Nosotros aquí en la ciudad no tenemos identificado ahorita a alguien que no cuente con agua potable.
¿Cómo podemos los católicos ser, como nos dice el papa, “peregrinos de lo esencial” respecto al agua?
Yo pienso que respetándola y, bueno, haciendo también caso. Podemos nosotros seguir inculcando a nuestra familia, en nuestros círculos, el cuidado, el ahorro, la importancia del servicio, que es el vital líquido del agua, que es vida. El agua es vida.
Tenemos que seguir nosotros, pues, para que nuestros hijos, nuestros nietos puedan seguir teniendo, si no el servicio, puedan contar con agua de calidad.
Porque si nosotros no la cuidamos… y no nomás estoy refiriéndome a cuidarla en el sentido de no tirarla, sino también no contaminarla, porque somos dados a contaminarla, a hacer algunos químicos en los sistemas de drenaje y cosas de esas.
También tenemos que tenerle respeto a eso y tenemos que nosotros seguir teniendo un respeto hacia nuestro recurso.
¿Algo más que desee agregar?
Pues que coincidimos con el papa. Gracias a Dios, aquí en nuestro estado, nosotros en el estado de Chihuahua tenemos una cobertura de más del 94 por ciento, de que la gente tiene su servicio de agua potable.
Aquí nuestra ciudad tenemos más de un millón y medio de usuarios de agua, los cuales cuentan ahorita con su servicio. Nosotros le decimos 24/7, o sea, que le abren y allá en su llave sale.
Tenemos cerca de 6 mil familias que les abastecemos agua en camiones cisterna, en pipas. Estos camiones transportan agua potable con tanques que son especiales, cumplen con la normativa para transportar agua y que tienen agua estos asentamientos que están retirados de la mancha urbana.
Pero aun así cuentan con el servicio de agua potable.
Y bueno, pues nuestra petición es que, atendiendo el llamado también que nos hace el papa, podamos nosotros seguir replicando esto y aplicándolo en nuestros núcleos familiares para que podamos nosotros seguir contando con este servicio y podamos nosotros también, como operadores de un sistema, poderles brindar a esta gente que menos tiene, tal, poderles también seguir brindando el servicio.
“Podemos nosotros seguir inculcando a nuestra familia, en nuestros círculos, el cuidado, el ahorro, la importancia del servicio, que es el vital líquido del agua, que es vida”

































































