Ante la presión social y comercial que las familias enfrentan en la actualidad, principalmente en este tiempo cercano a la Navidad, el Movimiento Familiar Cristiano invitó a las familias a reflexionar sobre el verdadero sentido de la Navidad y no dejarse llevar por la emoción de la temporada.

Patricia y Miguel Soto, integrantes del área tres en el equipo diocesano del MFC y promotores del movimiento en la parroquia Santa Cruz compartieron con Presencia algunas reflexiones y consejos en torno a este tema.

“El gran regalo es la venida del Hijo de Dios, y si lo sabemos trasmitir a nuestros hijos, la Navidad se vive muy distinta a lo que nos dice la presión social y comercial”, dijo Miguel. “Cambiamos el sentido de la Navidad por fiestas y regalos que nada tienen que ver con el nacimiento de Jesús, hijo de Dios”, agregó Patricia.

Cuidar la economía
Convencidos de que los medios de comunicación y la mercadotecnia llevan a las familias a comprar cosas innecesarias, Paty y Miguel invitaron principalmente a los padres de familia, a ser conscientes de esto y evitar comprar desmesuradamente.

“Nos presionamos para comprar cosas que no necesitamos porque lo tienen los demás. Debemos ser conscientes de que no se deben comprar artículos no necesarios y que no nos ayudan a nada. Muchas familias nos vamos al extremo de endeudarnos en estas fechas, es sorprendente ver cómo crece el consumo en esta temporada”, expresó el matrimonio.

Añadieron que es necesario cuidar la economía y el presupuesto, especialmente en esta temporada y realizar un presupuesto familiar para distribuir el dinero obtenido de aguinaldos y ahorro de una manera adecuada.

“El aguinaldo muchos lo ven como un obsequio, un regalo y realmente es el resultado de todo un año de trabajo, una prestación de ley que nos ganamos con nuestro esfuerzo de todo el año. Hay que aprovecharlo muy bien y no mal gastarlo”, dijo Miguel.
Por ello, añadió, lo mejor es definir las prioridades y necesidades familiares y con base en ellas, distribuir el dinero.

“Es importante platicar con los hijos sobre cuanto se puede destinar para los obsequios. Una parte de ese presupuesto es bueno destinarlo para ahorrar y cubrir deudas. Es importante estar sano financieramente y no estar endeudados. Los préstamos que pedimos son con intereses altos e impagables”, afirmó el matrimonio.

“A veces compramos no por necesidad, sino por la emoción. Es importante cuidar la economía siempre porque el buen uso de bienes materiales nos va a llevar a tener una vida más tranquila y en paz. Mientras menos deudas y gastos innecesarios tengamos, viviremos más tranquilos”, sentenciaron.

Verdadera felicidad navideña
El matrimonio Soto explicó que la felicidad no está en las cosas materiales ni en su precio, sino en la utilidad que les demos y el beneficio que obtenemos de ellas, pero sobre todo, la verdadera felicidad está en vivir el verdadero sentido de la Navidad, para lo que hay que estar preparados.

“En un artículo del papa Francisco nos dice que es lo mismo comprar una cartera de 30 dólares que una de 300, de todas maneras guardará lo mismo. A veces queremos que los demás nos vean que tenemos para gastar pero hay que administrar. Hay que valorar las cosas por su utilidad y no por su precio”, dijo Patricia.

Por su parte, Miguel agregó que se debe enseñar a nuestros hijos que la verdadera felicidad no viene de las cosas materiales. Educarlos a ser sencillos y humildes, que no se dejen llevar por la moda o marcas que la sociedad promueve.

“Cuando tienes familia y amigos con quienes reír, cantar, hablar…eso es felicidad verdadera. Si enseñamos esto a nuestros hijos veremos lo bonito que es porque ellos lo entenderán y lo vivirán con nosotros. Al creciendo ellos lo esperan y lo transmiten a lo demás y así se van contagiando a otras personas”, afirmó.

Si se vive de esta manera, dijo el matrimonio Soto, se evitaran desbordamientos y gastos, entonces se estará preparado para la llegada de Jesús que viene a dar luz al mundo y a motivar a los tristes, cansados y agobiados.

“Este tiempo hay que aprovecharlo para compartir con nuestros amigos, nuestras familias, nuestros hijos. Hacer actividades en familia que nos hagan ser mejor, que nos unan más y todo eso nos va preparando para la Navidad”, expresó Miguel.

Agregó: “Debemos dedicar un tiempo al servicio a los demás, quizá podamos en familia compartir algo de lo que tenemos, juguetes con otros niños, eso nos muestra el verdadero sentido de la navidad”.

Recomendaciones para el uso del aguinaldo

Ser precavido. Lo ideal es ahorrar un 30% o un mínimo de 10% de lo que se reciba en el aguinaldo.

Liquidar deudas. Es mejor saldar los adeudos caros, como los créditos que generan intereses: tarjetas, préstamos personales, financiamientos, etcétera.

 

Para los gastos navideños

Planificar las compras.
• Al conocer el monto exacto que se recibirá, empezar a destinar cada peso otorgando a la festividad y compras una cantidad determinada.
• Si se quieren mantener las finanzas sanas, no sobrepasar los límites.
• Dejar algunas compras para después de diciembre, la mayoría de los comercios hacen rebajas importantes durante enero.

Hacer un gasto consciente.
• Los regalos deben ser más racionales y menos emocionales.
• Evitar precios altos
• No necesariamente deben ser artículos de moda, pero sí pensando en los gustos de la persona.

No endeudarse
• Lo mejor es comenzar el año con finanzas sanas
• Evitar adquirir compromisos a plazos.

Intenta esta Navidad sin regalos costosos. Disfruta la parte de los obsequios hechos a mano. Te sorprenderá la unidad que esta dinámica genera en tu familia…
Patricia y Miguel, MFC

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