Verónica Olivas se convirtió en la primera graduada de la Escuela Diocesana de Música Litúrgica Canta y Camina…

 

Ana María Ibarra

Después de cuatro años de formación y de un gran esfuerzo, Verónica Olivas fue la única graduada de la primera generación de la Escuela de Música Litúrgica Canta y Camina.

Acompañada de su familia y de la comunidad, Verónica presentó su proyecto final y recibió su constancia de fin de estudios el pasado sábado 26 de mayo en la capilla La Expectación de María, donde se mostró contenta, no solo por el logro obtenido, sino por los frutos de su estudio.

 

Frutos para su servicio

En entrevista, Verónica se dijo contenta por su graduación ya que, dijo, es el fruto de cuatro años de formación, tiempo en el que vio a sus compañeros de escuela quedarse en el camino.

“Esta formación litúrgica me ayuda para dar un buen servicio los domingos con el coro Músicos de Dios de esta capilla de Nuestra Señora de la Expectación. Estoy más que nada contenta por el resultado”, dijo Verónica.

Explicó que hace 4 años y medio fue nombrada coordinadora de los dos coros de la capilla y pensó en no aceptar, ya que no tenía formación para dar un servicio como se merece la liturgia. Fue entonces cuando se abrió la escuela de música litúrgica y se sintió obligada a asistir.

“Formarme fue una necesidad. Son materias muy interesantes que en nuestro servicio nos ayudan mucho. En clase de gregoriano aprendí a entonar salmos. Liturgia es para seleccionar los cantos que van en la misa y saber en qué momento se pueden usar”, compartió.

En la clase de coro, añadió, se les enseña ensamble coral que ayuda mucho a los directores para trabajar en hacer ensambles vocales, cómo enseñar una pieza.

Proyecto final

Como proyecto final, Verónica realizó una composición en la clase de armonía que consistió en musicalizar el ordinario de la misa.

“El proyecto es la musicalización de una misa ordinaria: el Señor ten piedad, Gloria, Aleluya, Santo y el Cordero de Dios. Son los textos oficiales que se me permitió musicalizar”, dijo.

En su graduación, Verónica dirigió al Coro Diocesano Canta y Camina, que interpretó su composición con el acompañamiento de miembros del Coro Músicos de Dios.

Verónica invitó a todos los coros, especialmente a los directores, a generar un cambio en los coros formándose en la escuela que, dijo, está desaprovechada.

“Los invito a que pensemos que la liturgia es lo más sagrado que tenemos y que necesitamos formarnos para dar lo más digno que podamos nuestro servicio. La escuela está muy desaprovechada, los maestros son excelentes y el costo es muy económico”, invitó.

Escuela de Música

Contento por la primera graduada de la Escuela de Música Liturgia Canta y Camina, el padre Víctor Ortega, director adjunto de la escuela, recordó que hace cuatro años se fundó la Escuela de Música Litúrgica Canta y Camina, por una iniciativa del padre Héctor Aguilar, encargado de la Dimensión de Música Litúrgica.

Pero lamentó que este proyecto está desaprovechado.

“Empezó con un grupo no muy grande, tristemente porque las comunidades no envían a sus coros a formarse”, dijo.

Por ello invitó a los coros de la diócesis a que aprovechen la oferta educativa de esta Escuela diocesana, que forma parte de un proyecto con las escuelas de música y canto litúrgico a nivel nacional, siguiendo una misma currícula, pero adaptada a la diócesis.

“Los invitamos a formarse. No se conformen con sólo escucharse bien… se requiere la formación del ministro de canto para que anime y ayude en la fe. Aprovechen estos maestros para formarse musicalmente, litúrgicamente y pastoralmente.”, dijo.

 

Escuela de Música Litúrgica Canta y Camina

Próximo ciclo

Inicia 25 agosto

Inscripciones 18 de agosto

Lugar de inscripciones: El Señor de la Misericordia

Informes: (656) 604-9008 y (656) 645-9220