Diana Adriano
La parroquia Nuestra Señora del Pilar se vistió de fiesta para celebrar su 59 aniversario de vida parroquial, con una misa solemne realizada el pasado 7 de octubre a las 6:00 de la tarde, en la que la comunidad se reunió para agradecer a Dios por su historia y renovar su fe bajo la protección de la Virgen María.
La celebración eucarística fue presidida por el padre Fernando Valle, párroco de la comunidad, quien durante su homilía invitó a los fieles a seguir el ejemplo de María y atender su llamado a permanecer cerca de Jesús, recordando las palabras de la Madre de Dios en las bodas de Caná: “Hagan lo que él les diga”.

Junto a María
El sacerdote destacó que, a lo largo de estos 59 años, la comunidad parroquial ha encontrado en la Virgen María una guía espiritual, consuelo y protección para continuar su camino de fe.
Asimismo, alentó a los presentes a acudir a ella en los momentos difíciles y a confiar en su intercesión para mantenerse siempre en la presencia del Señor. El padre Fernando Valle recordó que la vida cristiana implica una lucha constante contra el mal, la mentira, el orgullo y otros obstáculos que alejan a las personas de Dios. Por ello, exhortó a los fieles a fortalecer su alma mediante la oración y a defender su fe con perseverancia.

Finalmente, invitó a la comunidad a mantener viva la devoción mariana y a pedir la intercesión de Nuestra Señora del Pilar para caminar de la mano de Jesús, con la esperanza de alcanzar la vida eterna.
Al cumplir 59 años de historia, servicio y evangelización, la comunidad de servidores renovó su compromiso de continuar anunciando el Evangelio y fortaleciendo la fe de las familias que forman parte de esta parroquia.
Por otra parte, el presbítero también destacó el crecimiento de la comunidad a lo largo de sus años de historia, señalando que la parroquia Nuestra Señora del Pilar incluso puede considerarse una “abuela”, pues de ella se han desprendido otras parroquias que, con el paso del tiempo, también han dado origen a nuevas comunidades.
Al finalizar la celebración eucarística, los asistentes compartieron un momento de convivencia con motivo del aniversario, en el que partieron un pastel.
De esta forma, los fieles comienzan a prepararse para celebrar su Año Jubilar por los 60 años de vida parroquial, una ocasión especial para agradecer a Dios por el camino recorrido y renovar su compromiso de vivir y compartir la fe.


































































