Presentamos el texto íntegro que Daysi Flores leyó ante el Papa Francisco hace un año. Cabe destacar que empresarios y funcionarios de otros Estados, entre ellos el gobernador de Tlaxcala, le pidieron a Daysi su texto para reflexionarlo y trabajar en su contenido.

 

Querido papa:

Quisiéramos compartirle que en esta frontera la situacion económica y los roles de trabajo que nos toca desempeñar, hacen cada vez mas difícil la convivencia de familia y el verdadero cuidado y atención a los hijos.

Como personas de fe, algunos nos hemos mantenido fuertes en tiempos difíciles, pero dolorosamente sabemos que no todos han podido sobrellevar esta situación. Le pedimos, Su Santidad que ore e interceda por nosotros, así como nosotros oramos por usted.

Las familias que estamos de algún u otro modo sometidos a las redes de mercado, no siempre justas, así como a esquemas muy pragmáticos y burocráticos, vivimos un desgaste desproporcionado en el mundo laboral: de esfuerzo, tiempo y energía.

Esto dificulta seriamente atender a nuestros hijos, así como nuestro crecimiento personal, espiritual y familiar. Creemos que la decadencia y conflicto de valores en nuestra sociedad surge, en parte, por la ausencia de los padres en el hogar.

Cada casa, cada familia debería ser una escuela de humanidad, donde se aprenden las cuestiones esenciales como la solidaridad, el aprecio, el cuidado de los unos por los otros, el respeto, la dignidad humana.  Sin embargo, por lo menos en esta ciudad, y creemos que en muchas otras, nuestras casas se han convertido en dormitorios.

No queremos que nuestros hijos crezcan sin conocer a Dios; sin capacidades humanas mínimas, por ello pensamos que algo debemos hacer al respecto, pues es en la familia, las escuelas, iglesias y empresas, junto con los gobernantes, donde debemos intentar una nueva sociedad, una nueva forma de ver la vida y de relacionarnos.

Queremos paz, justicia, salarios dignos, mejores prestaciones de trabajo, en jornadas de ocho horas para dedicar más tiempo a la familia.  A cambio nos comprometemos a no seguir descuidando los valores, la convivencia, el amor y la formación de nuestros hijos en todos los aspectos y a seguir participando, tanto como nos sea posible, en iniciativas de bien común, de cohesión y diálogo social.

Daisy Flores