El tour católico nos lleva ahora a la zona Centro, donde sobresalen el templo más antiguo de la ciudad y la Catedral bajo la advocación de la Virgen María de Guadalupe

Catedral

Colocación de la primera piedra de la catedral por Monseñor D. Antonio Guízar y Valencia

La Catedral original es obra de monseñor Baudelio Pelayo y se construyó como templo parroquial de Guadalupe. Su obra inició en 1941 y fue terminada en 1956, mientras que el 12 de diciembre de 1946 fue consagrada como templo por el obispo don Antonio Guizar Valencia.

Fue erigida como Catedral el 7 de septiembre de 1957, cuando se constituyó la Diócesis de Ciudad Juárez.

Fue bendecida como templo el 7 de septiembre de 1977 por el cardenal Joseph Hoffner, arzobispo de Colonia, Alemania, aún sin estar terminado, pero para ponerse en uso para bien de los fieles.

El obispo la dedicó el 7 de septiembre de 1982 cuando él cumplía 25 años de obispo, tanto la bendición como la consagración, siendo párroco el padre Isidro Payán.

 

El edificio

La Catedral de Guadalupe se demolió el 4 de febrero de 1973 después de que se detectaron irregularidades en la cúpula y en los cimientos, lo que representaba riesgos de que se viniera abajo.

Fue difícil conseguir el permiso, que finalmente llegó el 8 de diciembre de 1975, día de la Inmaculada Concepción.

Lo único que quedó en pie tras la demolición fueron las torres, que conservan ese estilo neoclásico que perdió el resto de la Catedral, ya que se reconstruyó con un estilo arquitectónico moderno y sencillo.

En su interior la Catedral tenía un aspecto similar a la iglesia del Sagrado Corazón de Jesús ­–construida en 1908–, en especial en el techo y en el comulgatorio, a diferencia de que el retablo no era de madera si no de mármol blanco y que en el centro custodiaba una imagen de la Virgen María de Guadalupe.

La reconstrucción comenzó en abril de 1976, siendo concluida el 26 de septiembre de 1979 gracias a la ayuda de todos los servidores de Juárez y El Paso, a las kermeses que se organizaban para recaudar fondos y la gran ayuda económica de la Arquidiócesis de Alemania y gracias a su arzobispo cardenal, ya que ellos aportaron la sexta parte del costo total.

 

 

Los vitrales

El vitral frontal o rosetón por lo regular es dedicado a la Virgen María, pues en él se representaba una rosa. El encargado del diseño fue el padre Isidro Payán, quien fue párroco de la Catedral por 37 años.

Decidió plasmar una fotografía que a él le gustó mucho y que tomó en la playa de Vallarta.

En la imagen se aprecia el cielo y el mar y en el centro el sol, que con sus rayos forma una corona, dándole el significado de Cristo Rey y Sol de Justicia.

A lo largo de la fachada sur se instaló un vitral de 35 metros de largo por 7 de altura realizado por Willis Griffith y su esposa que tenía su taller en la calle Cincinnati de El Paso.

El paso de la luz a través del vitral matiza el espacio interior con sus suaves colores.

Su nombre es “El plan de Salvación para el pueblo mexicano” y en él se aprecian la mano de Dios, el Espíritu Santo, a la Virgen María, San Juan Diego y Jesús.

De izquierda a derecha está plasmada una mano extendida de la que salen rayos luminosos que representan al padre en la creación y culminan en unas olas que significan el movimiento del Espíritu Santo sobre las aguas, de acuerdo con el libro del Génesis y dirigiéndose a María fecundad por el Espíritu Santo.

Sobre las olas está una paloma que simboliza al Espíritu Santo dirigido hacia el vientre de la Virgen de Guadalupe, que no tiene la figura tradicional sino sus manos abiertas. Con la izquierda señala a Jesús y con la derecha a Juan Diego inclinado ante ella.

 

Criptas

En la entrada de Catedral, del lado izquierdo, se encuentra sepultado el cuerpo del primer obispo de la Diócesis de Ciudad Juárez, Manuel Talamás Camandari.
La cripta en la que descansan sus restos fue elegida por él mismo y a su alrededor hay otras cinco para los próximos obispos de Ciudad Juárez.

 

Devoción a la Virgen de Guadalupe

Si nos remontamos al origen de Ciudad Juárez, recordaremos que la misión fue construida bajo su advocación.

Ciudad Juárez desde su nacimiento está cobijado por la devoción de la Virgen María y por la presencia de María en su historia.

Cuando se edifica el templo parroquial y que se convierte en la primera Catedral, esta se pone bajo la advocación de la Virgen María de Guadalupe.

Cuando empieza la diócesis ya está erigida como parroquia y la diócesis también se cobija bajo la protección de María de Guadalupe y se hace la erección de Catedral con el mismo nombre.

 

¿Porque visitar la Catedral?

  • Porque es el origen de nuestra población, nacimos bajo la misión de Guadalupe y bajo la protección de la Virgen Madre María.
  • Es el centro de origen de la ciudad
  • Fue el centro de fe por muchos años, varios siglos no hubo otro templo grande significativo que este, aunque después aparece San José, o en su defecto Senecú aunque fue destruido por el río y se edificó el actual.
  • Era el centro religioso de la ciudad.
  • Hay que visitar la Catedral juntamente con la misión, no se puede separar una de la otra porque es la continuidad de la misión, pero ya con un espacio más abierto y grande para que pueda albergar el culto de adoración a Dios.

 

El párroco de más tiempo

Don Baudelio Pelayo fue párroco de Catedral 5 años y algunos meses, pero es monseñor Isidro Payán quien ha sido el párroco de más tiempo de la Catedral, con 37 años y 10 de meses.

 

Entérate

La Catedral actual está edificada sobre una parte que era cementerio. Los panteones anteriormente estaban contiguos a los templos, se puede ver en la histórica misión de San José.

Del cementerio se recogieron 72 cráneos, ocho cuerpos completos y varias osamentas que estaban sepultadas ahí, que se inhumaron después en la mitad de la misión, donde hay una placa que lo conmemora inaugurada el 1 de mayo de 1971.

 

Misión de Guadalupe

La Misión de Guadalupe, el templo más antiguo de la ciudad, fue fundada el 8 de diciembre de 1658 y consagrada por Fray García de San Francisco el 2 de abril de 1662.

Su edificación concluyó el 15 de enero de 1668 y se bendijo con una ceremonia en la que se bautizaron y contrajeron nupcias aproximadamente 100 fieles.

Sus paredes son de adobe, las vigas del techo y los pilares son troncos de palma traídos del sur y tallados a mano.

A inicios del siglo XX, cuando la misión estuvo a cargo de sacerdotes jesuitas, la fachada fue rediseñada quitándole esa apariencia árabe para darle, como mencionó el padre Isidro Payán, “un aspecto de estación de ferrocarril” que colocó dos nichos con estatuas, piedra en la fachada, un reloj y dos grandes letras.

Sin embargo se le regresó la fachada original, de acuerdo con imágenes de finales de los 1800.

Durante las restauraciones también se le cambió el piso, de uno de madera, a uno de piedra volcánica. Lo más afectado fue el retablo y el presbiterio, pues estos fueron cambiados porque ya no se requería comulgatorio y el altar se debía cambiar de lugar por el rito recién introducido Novus Ordo.

El retablo fue removido y almacenado durante varios años hasta que se trasladó a la parroquia de Todos los Santos, donde actualmente se encuentra.

 

Detalles a observar

Por sugerencia de monseñor Isidro Payán, existen tres detalles donde los visitantes pueden enfocar su mirada.

Uno es el retablo que se encuentra al fondo del templo, en lo que es el nártex del presbiterio y que está compuesto de dos partes.

La parte superior es la que ya existía y dentro de ella se encontraba una imagen de la Virgen María distinta a la que está ahora.

La parte inferior del retablo, cuando se restauró la misión en 1968, la construyó Antonio Mancilla, quien también fue el autor de la pintura que está en las paredes de la Misión. Fue diseñada por el arquitecto Felipe Lacotiur Fornelli, quien restauró la Misión junto con el arquitecto Alberto Rosas Solís, ambos ya fallecidos.

 

La Virgen del retablo

Otra imagen para detener la mirada es la de la Virgen de Guadalupe que está dentro del retablo. Es de bulto, lo que no es común en los templos de la República Mexicana ya que se acostumbra la pintura o la réplica de la imagen que está en el Tepeyac.

Fue adquirida por la Catedral por intervención de Lacotiur, quien tenía conocimiento de un lugar en la Ciudad de México donde se adquirían imágenes antiguas. La ubicación de dicho lugar solo él la conocía.

La imagen es de madera tallada y pintada a mano, fue traída en 1969 y se compró por 10 mil pesos, en aquel entonces. Cuenta con su pintura y diseño original.

“Está muy bien tallada, es muy hermosa, con un sentido de inocencia y de piedad”, dijo monseñor Payán.

Se calcula que, al momento de ser comprada, tenía 200 años de haber sido esculpida.

Se decidió colocarla en el retablo e instalar éste en el centro para que desde ahí se le diera el culto debido a Santa María de Guadalupe.

Monseñor Payán sugirió también observar la Virgen Dolorosa o de la Soledad, que se encuentra a la izquierda del templo.

Esta es una imagen que por sus rasgos se piensa vino de España.

 

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