Diana Adriano
Ante el crecimiento de las redes sociales como espacios de comunicación y encuentro, cada vez son más los jóvenes que se atreven a compartir su fe en el mundo digital y a llevar el mensaje del Evangelio más allá de las comunidades parroquiales.
En la Diócesis de Ciudad Juárez, los misioneros digitales han encontrado en plataformas como YouTube, TikTok, Facebook e Instagram una oportunidad para evangelizar y acercar a otras personas al mensaje de Jesucristo.
Berenice Tobías: Una joven evangelizando
Uno de estos testimonios es el de Berenice Tobías, feligresa de la parroquia San Mateo, quien comenzó su proyecto de evangelización hace casi dos años.
Berenice explicó que su acercamiento a la misión digital surgió de manera inesperada, luego de conocer más sobre la vida de San Carlo Acutis durante un viaje. A partir de ese momento comenzó a investigar sobre el joven beato y a sentir inquietud por compartir contenidos relacionados con la fe.
“Ay de mí si no predico el Evangelio” y “no puedo callar lo que Dios ha hecho en mí”

son dos frases de San Pablo que, de acuerdo con Berenice, marcaron profundamente su decisión de comenzar a evangelizar a través de las redes sociales.
Su contenido está basado principalmente en experiencias personales, testimonios, santos y temas relacionados con la fe católica. Reconoció que antes de comenzar no contaba con equipo profesional ni conocimientos de edición o producción de videos, pero decidió dar el primer paso y aprender sobre la marcha.
Sus retos
Para Berenice, uno de los principales retos de ser misionera digital es atreverse a mostrar públicamente la propia fe, pues existe el temor a las críticas o a recibir comentarios negativos. Sin embargo, considera que incluso este tipo de interacciones pueden ayudar a que el mensaje llegue a personas que normalmente no formarían parte del círculo cercano de quienes evangelizan.
“Es transmitir a través de lo que Dios ha hecho en mí, de lo que Dios ha obrado y de todo lo que puedo ver a mi alrededor, para llevar ese mensaje de Dios”
compartió.
La joven señaló que su misión no está vinculada directamente a una parroquia o comunidad específica, sino que desarrolla su contenido de manera independiente. Antes de preparar sus publicaciones procura hacer oración, participar en la celebración de la Misa y acudir a espacios de oración como horas santas, buscando encomendar su trabajo a Dios y pedir la guía del Espíritu Santo.

Todos misioneros
Una de las mayores satisfacciones que ha encontrado en este camino son los mensajes de personas que le aseguran que alguno de sus videos les ayudó durante un momento difícil.
“Yo siempre le digo a Dios que sea Él quien hable a través de mí, que no sea yo”
expresó.
Actualmente, Berenice mantiene presencia en YouTube, TikTok, Facebook e Instagram bajo el nombre de “Una joven evangelizando". Su canal de YouTube es donde ha encontrado mayor interacción y ya supera los mil suscriptores.
Ante los jóvenes que tienen inquietud por evangelizar en Internet, Berenice los invitó a no dejarse detener por el miedo a las críticas o por la falta de experiencia y equipo.
“Primero orarlo, ponerlo en manos de Dios y animarse. La mayoría de los que estamos haciendo esto no nacimos expertos”
señaló.
También destacó que la misión digital no necesariamente requiere aparecer frente a una cámara. Quienes no desean crear contenido pueden colaborar compartiendo, comentando, dando “me gusta” o suscribiéndose a las cuentas de quienes ya realizan evangelización, pues estas acciones ayudan a que los mensajes lleguen a más personas.

































































