Ana María Ibarra
Con una ampliación en el periodo de recaudación, la Diócesis de Ciudad Juárez inicia este domingo 01 de noviembre la campaña del Diezmo 2026-2027, que se extenderá hasta el 31 de marzo, con el propósito de fortalecer la misión evangelizadora y sostener las necesidades materiales de la Iglesia.
Este año, la campaña lleva por lema: “Tu diezmo impulsa y promueve la misión evangelizadora de la Iglesia”.
Plazo más amplio
En entrevista con Presencia, el ecónomo de la diócesis, el padre Alfredo Abdo Rohana, exhortó a la comunidad a seguir apoyando a la Iglesia y explicó que se amplió el periodo para promover una mayor participación de los fieles y ofrecer más tiempo para colaborar, incluso durante la Cuaresma.
Señaló que, desde el tiempo de la pandemia, ha aumentado cada año el número de donantes y expresó el deseo de superar lo recaudado en la campaña anterior, pero sobre todo de sumar a más personas que aporten su diezmo.

Aunque reconoció que la situación económica influye en las aportaciones, el padre Abdo confió en que la comunidad pueda responder con generosidad.
“El diezmo tiene una aplicación concreta en la vida de la Iglesia. Permite cubrir gastos de mantenimiento de templos y edificios, servicios, materiales de formación y liturgia, misales, publicaciones y papelería, así como las necesidades del personal que trabaja en parroquias, el Seminario y el Obispado”, explicó el sacerdote.
Distribución de recursos
Al hablar sobre cómo se distribuye el diezmo, detalló que el 35 por ciento se destina a las necesidades diocesanas y es administrado por la oficina de Tesorería; el 30 por ciento se devuelve a la parroquia que lo recaudó; el 25 por ciento conforma un fondo de subsidio para apoyar a parroquias con recursos insuficientes, y el 10 por ciento se reserva para la seguridad sacerdotal, incluida la atención de salud, enfermedad y, en su caso, gastos por fallecimiento.
“Aunque la palabra diezmo alude al diez por ciento, en la diócesis se invita a aportar el equivalente a un día de sueldo o de ganancia al año”.
Como ejemplo, mencionó que quien recibe 400 pesos por jornada puede tomar esa cantidad como referencia. En el caso de pensiones u otros ingresos, la aportación puede calcularse según las posibilidades de cada persona.

“En la base de todo está la generosidad y el deseo de hacerlo. Cada aportación ayuda a cubrir necesidades reales, pues los recursos materiales son indispensables para mantener las actividades de la Iglesia y sostener su labor pastoral”, señaló.
Necesidades reales
El padre Alfredo comentó que las necesidades de las comunidades cambian con el tiempo.
“Hay algunas parroquias que antes podían apoyar a otras y que hoy también requieren subsidio, debido a cambios en su situación económica y en la población que atienden”, dijo. Por lo tanto, dijo, se busca que las comunidades con menos recursos puedan cubrir gastos y mantener su labor pastoral.
En frase…
“La invitación es a que los fieles conozcan el sentido de esta colaboración y participen de acuerdo a sus posibilidades, con una actitud abierta y generosa”.


































































