Ana María Ibarra
Con el lema “Jesús me perdona y me sana”, inspirado en el Evangelio de san Marcos (2, 1-12), enfermos, familiares y cuidadores participaron en el XXIV Encuentro de Enfermos, realizado el sábado 24 de octubre en el Santuario de San Lorenzo.
Organizado por el movimiento ‘Camino al Cielo’, el Encuentro de Enfermos incluyó momentos de oración, alabanza, confesiones, una reflexión impartida por el padre Jaime Melchor y la celebración de la Eucaristía, durante la cual se administró la Unción de los Enfermos.
Durante el evento, sacerdotes estuvieron disponibles para el sacramento de la Reconciliación y profesionistas brindaron atención médica a los asistentes.
Sanación y cuidadores

En su exposición, el padre Jaime reflexionó sobre el pasaje del paralítico cuya camilla bajaron por el techo y destacó la fe y la determinación de quienes no se rindieron ante los obstáculos para acercar a su amigo a Cristo.
“Dios siempre pone personas que ven por nosotros”
expresó, al relacionar el relato bíblico con la importancia de quienes acompañan a una persona enferma.
«La enfermedad puede provocar desánimo y hacer que alguien llegue a sentirse una carga para su familia, pero nadie debe afrontar solo el sufrimiento»
añadió.

El sacerdote explicó que, en el Evangelio, Jesús primero perdona los pecados del paralítico y después le devuelve la capacidad de caminar.
«Debemos reconocer que la sanación también comprende el corazón y el espíritu, sin reducir la experiencia de la enfermedad únicamente a la recuperación física»
El padre Jaime recordó la importancia de ofrecer el sufrimiento a Dios y ponerlo en oración por otras personas que también padecen alguna enfermedad.
Retomando las enseñanzas de san Juan Pablo II sobre el sentido cristiano del sufrimiento humano, animó a los asistentes a no desesperarse cuando la recuperación física no llega como esperan.
“Ese dolor unido al de Cristo nunca será estéril. Ofrecer el sufrimiento puede convertirse, desde la fe, en una forma de interceder por los demás»

El encuentro concluyó con una misa presidida por el padre Felipe de Jesús Juárez, coordinador de la Dimensión de Pastoral de la Salud, acompañado por el padre Jaime Melchor.
En su homilía, el celebrante invitó a confiar en la misericordia de Dios, ofrecer con amor las dificultades y pedir fortaleza para llevar la cruz cotidiana de la enfermedad.
«Oremos por quienes sufren y por aquellos que no pudieron asistir a este encuentro»
pidió el sacerdote.
La celebración incluyó la Unción de los Enfermos, como signo de fe y acompañamiento espiritual.
Camino al Cielo invitó a quienes deseen integrarse a esta comunidad de oración, para acompañar a los enfermos y sus familias, recordándoles que la Iglesia está llamada a ser una presencia cercana, fraterna y compasiva en medio del sufrimiento.
Los interesados pueden contactarse al tel. 618 102 6298.


































































