Lic. Héctor Ramón Molinar Apodaca .- La interpretación de la normatividad establecida en materia de derechos humanos, tiene variantes muy significativas respecto a circunstancias de tiempo, modo y lugar. Para ello nos basamos en tradiciones, cultura, valores, religión y sexualidad. Las emociones, los sentimientos, y los conflictos son abordados dentro del marco de la legalidad para equilibrar la justicia con la equidad.

De tal manera que el tema de la educación sigue siendo un tema central para la formación de los individuos, que desde la niñez son preparados por personal docente al que confiamos a nuestros niños y niñas, creyendo en su preparación y capacitación de acuerdo a los programas autorizados por la Secretaría de Educación Pública. Los programas deben ser supervisados y aprobados por expertos en los diversos temas que desarrollan armónicamente todas las facultades del ser humano, utilizando los materiales y métodos educativos, la organización escolar, la infraestructura educativa y la idoneidad de los docentes y los directivos garanticen el máximo logro de aprendizaje de los educandos.

La educación sexual se incluyó en primaria con la perspectiva de género desde el quinto año de primaria, y en el nivel de secundaria se creó una nueva asignatura de Formación Cívica y Ética, que amplió las nociones de educación sexual más allá de la biología y las ciencias naturales al incorporarlas como parte de la formación ciudadana y el conocimiento de los derechos humanos que sustentan los derechos sexuales y reproductivos. Al abordar los derechos humanos de los niños, las niñas y adolescentes se incorporaron competencias para favorecer la autonomía, el auto-cuidado y el ejercicio responsable de la libertad sexual.

El tema de la sexualidad se vuelve polémico cuando se introduce como parte del programa de educación pública con deficiencias y errores. En nuestro país atendiendo a los tratados internacionales derivados de la objeción de conciencia, o del libre desarrollo de la personalidad, los programas oficiales para la educación sexual integral difunden ideologías sin fundamento científico ni jurídico, sino simplemente interpretaciones de grupos a quienes favorecen las políticas genitalistas, y puntos de vista que contradicen expresamente el derecho de los padres a educar a sus hijos conforme a sus convicciones morales y religiosas.

Esto se puede explicar si consideramos que los padres o tutores que ejercen la patria potestad deben ser consultados para aprobar el contenido de los diversos textos que utilizan, así como la capacitación de quien la impartirá, pues si leemos y revisamos por ejemplo los libros de texto gratuito, encontraremos temas que influyen en el despertar sexual de los infantes, que están en una edad inapropiada para desarrollarlos por la inocencia natural. Además de que se torna grave si quien imparte la clase interpreta y explica lo relativo a la actividad sexual sin la debida preparación o certificación que requiere. Por ello insistimos en que los padres o tutores deben ser tomados en cuenta para opinar al respecto, porque son los que finalmente establecen las reglas morales y religiosas en su familia, y vigilan el comportamiento diario de sus niños o niñas.

Desde el cuarto año de primaria, -a los diez años de edad-, de acuerdo al plan de estudios oficial, así como los libros elaborados conforme al mismo por las distintas editoriales, fomentan las relaciones genitales en cualquier momento y circunstancia. Es indudable el contenido morboso, inoportuno, y doloso de sus creadores con frases y afirmaciones que producen confusión y provoca la curiosidad natural en los niños y las niñas para descubrir las sensaciones del cuerpo. Tenemos por ejemplo las siguientes “No existe una edad para iniciar la actividad sexual” y “tenemos derecho a vivir nuestra sexualidad plenamente” en el libro de texto “Biología Ciencias 1” de editorial Castillo, página 239.

El programa actual de la educación sexual en México, proporciona información orientada a la libertad sexual sin importar la edad, ni tampoco a la preferencia sexual sobre el mismo sexo, induce a la masturbación como un acto de relajamiento infantil, cito las siguientes: “Tienes derecho: a disfrutar de tu sexualidad, a aceptar las sensaciones que tu cuerpo te produce al tocarlo, lo cual es natural; no tengas temor ni sentimientos de vergüenza o culpa al masturbarte”. “Las experiencias sexuales pueden ser muy diversas, como el autoerotismo, y los contactos sexuales heterosexuales o con personas del mismo sexo. Los sexólogos, especialistas consideran sana cualquier práctica sexual. De ahí la importancia de conocer las diferentes alternativas, experimentarlas y escoger las que resultan agradables.” Ciencias 1 Biología, Editorial Santillana integral pag. 233. Ciencias 1 Editorial Trillas Pag. 205.

Bajo el esquema del derecho humano que consiste en la Objeción de Conciencia, que está reconocida como parte de la libertad de pensamiento, se resume en este tema en cuanto a que debe ser reconocida como un ejercicio legítimo de derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia, y de religión. En lo que se refiere a la educación de la sexualidad específicamente podemos citar que la Declaración Universal de los Derechos Humanos, también establece que los padres tendrán derecho preferente a escoger el tipo de educación que habrá de darse a sus hijos. Un tema por demás interesante y determinante en la formación de hombres y mujeres y en su caso la homosexualidad y el lesbianismo.