Ana María Ibarra
Con una celebración eucarística presidida por el padre René Acosta, director del Instituto Diocesano de Teología, quien estuvo acompañado por el padre Carlos Velázquez, director del Instituto Bíblico San Jerónimo, dio inicio el nuevo ciclo de formación de los institutos diocesanos, que ofrecen espacios para profundizar en el conocimiento de la fe.

Santa rebeldía
Fue el pasado sábado 15 de agosto cuando se realizó la misa de inicio a los nuevos cursos. En ella participaron alumnos y colaboradores de ambas instituciones. El diácono Javier Álvarez Armendáriz, proclamó el evangelio.

En su homilía, el padre René invitó a los estudiantes a vivir una “rebeldía santa”, retomando una expresión utilizada por el papa León XIV en un video mensaje a jóvenes de Perú.
“Esta rebeldía no consiste en ir contra las normas, sino en salir de la comodidad, evitar la actitud de siempre se ha hecho así y atreverse a transformar la realidad desde el Evangelio”, dijo.

Como ejemplo, y siendo ese día la fiesta de la Asunción de María, el sacerdote mencionó a la Virgen, quien respondió al llamado de Dios saliendo de sí misma para ponerse al servicio de su prima Isabel.
“Si estamos aquí inscritos en estos institutos, yo creo que es porque de alguna manera hay algo de rebeldía en nuestro corazón. El conocimiento de la fe debe llevarnos a compartir lo aprendido y transformar nuestro entorno”, mencionó.

Nuevo coordinador
En la misa, el padre Carlos Velasquez, director del IBSJ, presentó al nuevo coordinador del Instituto Bíblico San Jerónimo, Alberto Bueno Lerma, quien asumió esta responsabilidad después del servicio que realizó durante aproximadamente 15 años Jorge Cervantes.

También se entregaron constancias a un grupo de estudiantes por haber concluido el segundo módulo del curso de Eclesiología que se realiza a través de la Universidad de Notre Dame.
El padre Carlos destacó que el nuevo coordinador ya forma parte de la comunidad académica y que su incorporación representa una continuidad en el servicio a los alumnos. “En el Instituto Bíblico empecé desde 2007. Salí un tiempo y regresé para concluir el diplomado en el 2017. Desde entonces he colaborado como maestro y ahora me incorporo a la coordinación del instituto”, compartió Alberto.
Junto con él, el equipo de apoyo cuenta con personal para las áreas administrativa y académica.
Los alumnos de ambos institutos continuarán su formación durante este nuevo ciclo, con cursos orientados al estudio de la Sagrada Escritura, la teología y otras áreas que buscan fortalecer su preparación para vivir y compartir su fe en sus comunidades.































































