El camino en la parroquia Santa María de la Montaña comenzó desde la Asamblea de Formación en Metodología Prospectiva de junio de 2025. Después, los participantes replicaron lo aprendido en la parroquia y, durante una reunión realizada en noviembre, recibieron ejemplos prácticos de cómo comenzar el trabajo.
El equipo quedó formalmente definido en enero de 2026 y actualmente está integrado por doce personas.
Uno de los principales desafíos que han encontrado es que algunos servidores perciben el EPAP como “otro ministerio” o “otra carga de trabajo” dentro de la Iglesia. Esto ha dificultado que más personas se acerquen a conocer la propuesta, especialmente durante los meses de mayor actividad parroquial.
El equipo ya comenzó a salir a entregar las cartas a las familias, pero todavía trabaja en consolidar su red de mensajeros. Han utilizado avisos y volantes para convocar, además de apoyarse en los propios servidores y en algunas personas de la comunidad que colaboran en la distribución.

Animados por el encuentro
Lo que los anima a continuar es el encuentro con las familias. Ignacio Saldívar, integrante del equipo, explica que han podido percibir cómo algunas personas se acercan nuevamente a la Iglesia y expresan la necesidad de que alguien les hable de Dios, de la vida de la comunidad y de las actividades parroquiales.
El proceso también ha significado fortalecer la comunicación entre los integrantes del equipo y aprender a proponer ideas para animar a otros servidores.
Para Ignacio, el trabajo de los EPAP puede beneficiar tanto a la parroquia como a la diócesis al permitir llegar a familias que no están cercanas o familiarizadas con la comunidad.
“Solos no podemos”, afirma, convencido de que el camino requiere tomar de la mano a Dios y trabajar juntos como comunidad.































































