Diana Adriano
Con la participación de especialistas y representantes de Alcohólicos Anónimos y de la Comisión Estatal de Atención a Adicciones (CEADIC), el viernes 28 de agosto se realizó el Foro sobre Adicciones y Prevención del Alcoholismo, donde se abordaron estrategias de prevención, detección de señales de alerta y alternativas de apoyo para personas que enfrentan problemas relacionados con el consumo de alcohol.
La esperanza también cura
Realizado en uno de los auditorios del Pueblito Mexicano, el evento contó con la participación de la hermana Valentina Núñez López, religiosa de las Hermanas Guadalupanas de La Salle, quien ofreció la ponencia “La esperanza también cura”, en la que reflexionó sobre la dignidad de la persona, la espiritualidad y la importancia de recuperar la esperanza como parte del proceso de recuperación del alcoholismo.

Durante su intervención, destacó que las personas que enfrentan el alcoholismo conservan su dignidad y son merecedoras de acompañamiento y acogida, sin importar las circunstancias en las que lleguen a un grupo de apoyo.
La religiosa también habló sobre la espiritualidad dentro de Alcohólicos Anónimos, destacando que su programa puede ser vivido sin distinción de credos y respetando las convicciones personales de cada integrante.
Asimismo, resaltó el valor de los Doce Pasos, los conceptos y el servicio como elementos que favorecen una transformación interior. Explicó que el programa no se limita únicamente a lograr la abstinencia física, sino que busca una recuperación integral que involucre cuerpo, mente y espíritu.
Uno de los principales mensajes de su participación fue la necesidad de mantener una esperanza activa.

“La esperanza no debe entenderse como algo pasivo, sino como una fuerza que impulsa a la persona a transformar su realidad y reconstruir su proyecto de vida”
Dejar atrás el estigma
La hermana Valentina también invitó a dejar atrás el estigma, la culpa y los prejuicios.
“Estos términos suelen acompañar a quienes padecen problemas de alcoholismo, para dar paso a relaciones humanas abiertas, basadas en la aceptación, el acompañamiento y la fraternidad”
Finalmente, destacó que la recuperación puede vivirse desde una dimensión emocional, espiritual y comunitaria, y reconoció el trabajo que realizan los grupos de Alcohólicos Anónimos para acompañar a quienes buscan superar la dependencia al alcohol y recuperar su vida.
“Alcohólicos Anónimos no se enfoca únicamente en la abstención física, sino en la transformación del ser humano, cuerpo, mente y espíritu”

































































