Diana Adriano
Con motivo del 75 aniversario del Monasterio de Cristo Rey de las Hermanas Clarisas Capuchinas, el Papa León XIV concedió la gracia de la indulgencia plenaria a todos los fieles que visiten la capilla del monasterio y cumplan con las condiciones establecidas por la Iglesia para obtenerla.
Como se ha informado, esta gracia espiritual podrá ganarse hasta el próximo 17 de septiembre, y las religiosas están preparadas para recibir a los peregrinos y grupos que deseen vivir esta experiencia de fe.
Obtener la indulgencia
Las hermanas Eva María Guerrero y sor Amada Selene explicaron que la indulgencia únicamente puede obtenerse al visitar la capilla ubicada dentro del monasterio, y no en el templo parroquial de Cristo Rey.

“Muchas personas conocen el monasterio únicamente porque vienen a comprar hostias y se quedan en la ventanita. Ahora queremos invitarlos a entrar, porque no solamente estamos de fiesta; para nosotras esta indulgencia es una gracia muy especial que fue solicitada a Roma con motivo de estos 75 años”, expresó la hermana Eva María.
Las religiosas precisaron que, para facilitar la visita, cuentan con una guía que orienta a los fieles sobre los pasos necesarios para obtener la indulgencia.
Agendar visita
Aunque el monasterio mantiene su vida contemplativa y sus horarios de oración, las hermanas han abierto espacios especiales para recibir a los visitantes.
Y debido al creciente interés de parroquias y movimientos apostólicos, las religiosas solicitaron que los grupos agenden previamente su visita para evitar coincidir con otras peregrinaciones.

“Ya son muchos los grupos que han respondido a la invitación. Lo que estamos haciendo es pedir que nos agenden su visita para organizar los horarios y ofrecerles la mejor experiencia», comentaron.
Las reservaciones pueden realizarse al whatsApp al 656 180 5575.
Pueden visitar reliquias
Las religiosas destacaron que la visita puede adaptarse a las necesidades de cada grupo. Han recibido monaguillos, jóvenes, grupos de confirmación, matrimonios, integrantes del Movimiento Familiar Cristiano y diversas comunidades parroquiales, ofreciendo experiencias que incluyen pláticas sobre la historia del monasterio, la vida contemplativa, la vocación franciscana, momentos de preguntas y respuestas, horas santas inspiradas en Santa Clara y la veneración de las reliquias de primer grado de San Francisco de Asís y Santa Clara, las cuales permanecen expuestas durante este tiempo jubilar.
“Nosotras nos adaptamos a lo que cada comunidad necesita”, explicó sor Amada Selene.
Las hermanas señalaron que esta celebración busca también acercar a los fieles a la riqueza de la vida contemplativa, muchas veces poco conocida dentro de la Iglesia, recordando que la oración constante de los monasterios sostiene silenciosamente la labor evangelizadora de toda la comunidad cristiana.






























































