Ana María Ibarra
Representantes de movimientos y fieles de la diócesis se congregaron el pasado 10 de julio en la explanada del obispado para rezar el Rosario agradeciendo a Dios los once años del ministerio episcopal de monseñor J. Guadalupe Torres Campos en Ciudad Juárez, y encomendar a María Santísima su nueva misión en la diócesis de Ecatepec.
Corazones entrelazados
Organizado por el movimiento 40 Días por la Vida, el pasado el pasado 10 de julio, grupos como Caballeros de Colón, Caballeros del Rosario, Fe y Compromiso Social, Pastoral del Deporte, entre otros, rezaron el Rosario como una manera de corresponder y agradecer los once años que don J. Guadalupe Torres Campos sirvió como padre y pastor de esta Iglesia particular.
En recogimiento y con el corazón dispuesto, los asistentes iniciaron las oraciones de inicio ofreciendo el santo Rosario por la nueva misión pastoral de monseñor Torres, pidiendo a Dios lo fortalezca con su gracia.

De igual manera, se puso en oración la Diócesis de Ciudad Juárez, para que permanezca unida en la fe y en la caridad.
Señor, con profundo agradecimiento ponemos en tus manos a nuestro querido obispo, monseñor J, Guadalupe Torres Campos. Gracias por su entrega generosa, por su ministerio entre nosotros, y por el testimonio de fe con el que ha guiado a nuestra Iglesia diocesana.
Los siguientes misterios fueron ofrecidos por la Iglesia y sus pastores, por el don sagrado de la vida, por la Diócesis de Ciudad Juárez y por la paz, la unidad y la perseverancia en la misión.
Al concluir el rezo, una representante de 40 Días por la Vida expresó palabras de agradecimiento al obispo, resaltando la esperanza al saber que Dios lo envía a una nueva misión.
“Monseñor Guadalupe Torres Campos, gracias por todo lo que ha sembrado en Ciudad Juárez. Esta siempre será su casa. Permanecerá en nuestras oraciones y en nuestro corazón”, concluyó.

La asamblea cerró el evento con una oración de agradecimiento a Jesús, Buen Pastor.
Con María
Monseñor Torres saludó a los asistentes con cariño y amor de padre y pastor y agradeció a iniciativa 40 Días por la Vida.
“No hay como la oración del santo Rosario. La presencia de María me ha marcado. Primero por mi nombre, Guadalupe; mi diócesis de origen, Irapuato, dedicada a María, Nuestra Señora de la Soledad; en Ciudad Juárez como auxiliar, Nuestra Señora de Guadalupe; después Gómez Palacio y Juárez como titular”, mencionó el obispo.
Añadió que en su nueva Diócesis de Ecatepec se encuentra el santuario de la quinta aparición de la Virgen de Guadalupe.
“Qué bueno que oremos, todo en clave de unidad, de comunión. Es importante permanecer unidos, trabajar en comunión movimientos, grupos, en torno a la vida y la vida misma que es Jesús; seguir el Camino, que es Jesús; buscar la Verdad, que es Jesús. Este es un lugar significativo, el gobierno de toda la diócesis, la sede del obispo”, dijo don Guadalupe.
El obispo reiteró su agradecimiento y dio la bendición a los asistentes.






























































