Ana María Ibarra
Los rostros impresos en lonas y carteles volvieron a ocupar las escalinatas de la Misión de Guadalupe al celebrarse el pasado 4 de julio la misa mensual en recuerdo de las víctimas de desaparición forzada y feminicidio.
Este mes, se recordó de manera particular a 21 mujeres que desaparecieron durante el 2011 y que este año se cumplen quince años de su desaparición.

Sostenidas de la fe y la esperanza, las madres buscadoras, acompañadas de familiares, amigos y personas solidarias se hicieron presentes en la celebración con el anhelo que las ha acompañado durante años: volver a encontrar a su hijo o a su hija.
Durante la celebración, presidida por el padre Héctor Xavier Villa y el padre Francisco García, se elevaron oraciones por las mujeres víctimas de feminicidio, las personas desaparecidas, sus familiares y por quienes continúan esperando verdad y justicia.
Uno de los momentos más emotivos ocurrió cuando una madre buscadora agradeció a Dios la fortaleza que le ha concedido durante quince años de búsqueda ininterrumpida de su hija.

“Este 7 de julio mi hija cumple quince años de desaparecida. No he dejado de buscarla ni un solo instante. Reconozco y agradezco siempre la presencia de Dios en mi camino y en el de cada una de las madres», expresó Anita Cuellar, madre de Jessica Ivonne Padilla Cuellar
Recordó de manera especial a las 21 mujeres desaparecidas durante 2011, cuyos casos cumplen quince años sin ser esclarecidos, y pidió a la comunidad unirse en oración por todas las personas desaparecidas.
En su homilía, el padre Héctor Villa reconoció el profundo sufrimiento que acompaña la desaparición de un ser querido, pero recordó que la fe permite mantener viva la esperanza aun en medio del dolor.

“Nos encontramos aquí por la fe y la esperanza que nos vienen de Jesucristo. La Sagrada Escritura recoge el sufrimiento de un pueblo que experimentó la injusticia y el exilio, pero cuyos profetas nunca dejaron de anunciar que Dios tiene la última palabra”, expresó el sacerdote….”vendrán tiempos nuevos”, enfatizó.
En el marco de la celebración, se encomendó la causa de las familias a la protección de Nuestra Señora del Refugio, cuya fiesta se celebró ese día, pidiendo su intercesión para alcanzar la paz y fortalecer a quienes continúan buscando a sus seres queridos.
Se recordó que las familias han debido enfrentar investigaciones deficientes y autoridades poco sensibles, por lo que muchas madres han tenido que formarse en la defensa de sus derechos y en el acompañamiento mutuo.
Para saber…
Integrantes de la Red Rahamim y de la Comunidad Intercongregacional invitaron a la comunidad a participar en la marcha que se realizará el próximo 26 de julio para sensibilizar sobre la trata de personas y fortalecer la cultura de la prevención y la solidaridad. Partirá del puente internacional Santa Fe y concluirá con una Eucaristía en la Catedral de Nuestra Señora de Guadalupe.






























































