Ser papá es una tarea hermosa, aunque a veces se vuelve titánica ya que educar a los hijos no es fácil y ser un papá presente requiere de tiempo de calidad, atención a los detalles, disponibilidad para los imprevistos y seguridad para transmitirla a los hijos a pesar de que las cosas no anden tan bien; es decir, se requiere un papá “todo terreno”. Aquí te dejo mis 5Tips para lograrlo.
Primero. Observa y adáptate
Conocer a los hijos no es labor sencilla ni de un solo día, requiere tiempo, paciencia, dedicación y mucha atención a los detalles, es por eso que saber observar es tu mejor herramienta para conocer y comprender a tus hijos.
Esto te puede dar un panorama de cómo es el día a día y de qué esperar en los momentos de tensión como puede ser un evento familiar importante o el asistir a una fiesta de algún amigo.
Una actitud abierta al cambio nos genera seguridad y estabilidad familiar y te da el control de la situación a pesar de que las cosas no estén saliendo como se habían planeado.
Segundo. Aprende habilidades básicas de todo tipo
Para que papá proyecte seguridad y estabilidad es necesario que sepa un poco de todo y que pueda dar luz para solucionar cada situación o imprevisto, aunque no sea él quien termine metiendo las manos; es por esto que debe saber desde cambiar una llanta hasta preparar comida rápida o ayudar con la tarea escolar.
Cuantas más herramientas tenga más preparado estará para cualquier situación y para dar seguridad a los hijos y estabilidad a tu familia. Y no tienes que ser experto en todo, solo tener conocimientos básicos que te permitan tomar decisiones oportunamente y dar paz a tu familia.
Tercero. Cuida tu salud
Jugar con los hijos, cargar las mochilas, correr detrás de los pequeños o ayudar en los quehaceres del hogar requiere mucha energía y solo lo podremos lograr con una buena salud.
Comer a sus horas y sanamente, dormir el tiempo necesario, hacer ejercicio cotidianamente, dedicar tiempo para cuidar de tu bienestar emocional son cosas básicas que debes tener en cuenta.
A los hijos les gusta más si puedes jugar con ellos y correr hasta alcanzarlos, pueden convivir mejor contigo si tienes paciencia y alegría para bromear con ellos, se sienten más seguros si ven que no te cuesta trabajo caminar, cargar cosas o moverte ágilmente. Recuerda que los hijos necesitan estabilidad, tanto física como emocional.
Cuarto. Escucha antes de solucionar
Cuando tus hijos se acercan a ti muchas veces es para que los escuches, aunque no busquen una respuesta inmediata o la solución a los problemas, sino sentirse escuchados y atendidos.
Dedicarles tiempo fortalece la confianza y la comunicación y entabla un vínculo difícil de romper.
Ser un papá cercano, accesible y empático es algo que hace mucha falta en nuestros días y que pocos están dispuestos a hacer. Si logras moldearte y adaptarte, tus hijos te lo agradecerán mucho y se sentirán seguros y felices porque tienen un papá verdaderamente cercano a ellos, en el que pueden confiar y al que le pueden contar sus cosas.
Y quinto. Educa con el ejemplo
Nuestros hijos aprenden más de lo que ven que de lo que les decimos, por eso es necesario que vea a un papá alegre, responsable, empático, honesto, perseverante, trabajador, moderado, templado, siempre dispuesto a aprender y con tantas y tantas virtudes que la vida cotidiana nos requiere.
Sé que no es fácil… y cuando las fuerzas se acaban, es tiempo de voltear los ojos a Dios, sin pena y con la tranquilidad de que también Él es un padre amoroso que busca el bien de sus hijos y que está atento a nuestras necesidades.
La oración debe ser la mejor herramienta de todo papá, y que tus hijos te vean haciendo oración les enseña que no todo depende de ellos y que no hay problema si le pedimos ayuda a Dios. Sólo así lograrás ser un papá “todo terreno”.

































































