Que el deporte sea siempre escuela de fraternidad y no de rivalidad vacía, espacio de encuentro y no de exclusión, camino de paz y no de violencia. (León XIV)
Con esta exhortación, el Papa León XIV nos ayuda a poner en perspectiva el sentido de la competencia vivida durante la próxima Copa Mundial de fútbol en México, Estados Unidos y Canadá. Los equipos compiten para mostrarnos que la rivalidad puede ser oportunidad de crecimiento y la competencia un espacio de encuentro y respeto mutuo.
En México vivimos muchas rivalidades que con frecuencia ensombrecen nuestra convivencia pacífica: rivalidades políticas, económicas, ideológicas, sociales, e incluso en la lucha por la vida. Estas rivalidades se pueden convertir en escuela de fraternidad en vez de rivalidades vacías; en espacios de diálogo y encuentro en lugar de odio y exclusión; en caminos de paz y no de violencia. Esto exige abrirnos a la riqueza del hermano y tratarnos con dignidad.
Más allá de la competencia deportiva, este encuentro internacional nos invita a reconocer que formamos una sola familia humana desde nuestra diversidad.
En un mundo marcado por tensiones y conflictos, y un país herido por la violencia, las desapariciones, la corrupción y las injusticias, el deporte no debe de ser un distractor de estos dolores, sino una oportunidad privilegiada para poner nuestras diferencias al servicio de la justicia, de la verdad y de la paz.
Que este acontecimiento mundial inspire en todos, actitudes de amistad, reconciliación y esperanza, y nos ayude a construir relaciones más humanas y fraternas, dentro y fuera de las canchas.
+ Ramón Castro Castro, obispo de Cuernavaca/ Presidente
+ Héctor M. Pérez Villarreal, obispo auxiliar de México/ Secretario General
































































