Ana María Ibarra
Con gran gozo, fe y esperanza, la comunidad diocesana participó de la celebración eucarística donde nueve varones fueron ordenados diáconos permanentes.
La celebración se realizó el pasado martes 30 de junio en la parroquia María Reina del Universo y fue presidida por monseñor J. Guadalupe Torres Campos, quien estuvo acompañado por más de una veintena de sacerdotes.

Llamados a servir a la Iglesia y a la comunidad diocesana, estos nueve varones respondieron al llamado para configurarse con Cristo en el amor y el servicio, comprometiéndose a proclamar la fe y a vivir el ministerio del diaconado permanente con humildad.
En la celebración, los ministros Antonio Jiménez, Antonio Quiñones Chávez, Enrique Perea González, Fidel Salas Reyes, Francisco Javier Lazalde López, José Lorenzo Méndez Ortiz, José Antonio Moreno Iglesias, Luis Humberto Ulibarri Montaño y Marco Antonio Chávez Jurado fueron llamados por el padre Miguel Lorenzo Cisneros, director de la Escuela de Diaconado Permanente.
Al escuchar su nombre, los candidatos se hincaron para recibir la bendición de sus esposas y pasar delante del obispo para decir con voz fuerte y clara: “presente”.

En voz del padre Miguel Cisneros, la Iglesia pidió al obispo el Orden del diaconado permanente para los nueve candidatos.
El obispo pidió el testimonio de la comunidad sobre sus vidas para poder recibirlos.
Después de escuchar las palabras del director de la escuela, el obispo, con el auxilio de Dios y de Jesucristo, los eligió.

Llamados a dar fruto
En su homilía, el obispo comparó a los nueve elegidos con el grano de trigo sembrado en la tierra que muere para dar fruto.
Se les llama a ser ese grano de trigo, como Jesús, que se siembra, se esparce, se comunica y muere. Morir significa una entrega, una donación como Jesús, como Cristo, para ser fecundos en la vida cristiana.

expresó el obispo.
Monseñor Torres enfatizó que el amor a Dios, a la Iglesia, a la familia y al ministerio es lo que hace posible la entrega.
El que da fruto es el amor, amar de corazón, con fidelidad, como Cristo ama y como Dios Padre ama. El evangelio advierte sobre el peligro de amarnos a nosotros mismos, ya que el que se ama a sí mismo se pierde.

dijo.
Asimismo, resaltó:
La elección de Dios llama, guía y da este ministerio para servir, amar y vivir la vida cristiana. Esto implica generosidad, disponibilidad y alegría en la entrega.

El obispo los invitó a vivir en oración, reflexión y discernimiento, a seguir aprendiendo, preparándose y capacitándose con formación permanente.
Después de su homilía, el obispo interrogó a los candidatos sobre su plena y libre voluntad de recibir el ministerio y desempeñarlo, imitando a Cristo.
La comunidad ahí reunida se alegró por los nueve varones y los encomendó a la intercesión de la Iglesia Celestial con el canto de las letanías, mientras los ordenandos se encontraban postrados, rostro en tierra, en señal de humildad y apertura al plan de Dios.
Al incorporarse, el obispo les impone las manos uno a uno, para enseguida dar paso a que padrinos y esposas les impusieran las vestiduras del diaconado permanente.
El obispo les dio el abrazo de la paz, y los diáconos permanentes presentes les dieron el abrazo de bienvenida, mientras que la comunidad se desbordó en aplausos.
Los recién ordenados diáconos iniciaron su nuevo ministerio, asistiendo al obispo preparando el altar y distribuyendo la comunión.
Familiares, amigos y fieles de distintas parroquias, los felicitaron al final de la misa y compartieron con ellos una fraternal convivencia.
Sus padrinos y sus destinos
- P. Benjamín Gaytán, padrino del Diác. Antonio Jiménez (va a La Divina Providencia)
- P. Mario Manríquez, padrino del Diác. Enrique Perea (Va a San Carlos Borromeo)
- P. Hugo Muñoz, padrino del Diác. Antonio Quiñones (Va a San Vicente de Paúl)
- P. Arturo Veleta, padrino del Diác. Luis Humberto Ulibarri (Va a San Judas Tadeo)
- P. Jorge Pablo Lozano, padrino del Diác. José Antonio Moreno (Va a San Martín Obispo)
- P. Francisco García, padrino del Diác. Marco Antonio Chávez (Va a N.S. del Perpetuo Socorro) y del Diác. Francisco Javier Lazalde (Va a San Miguel Arcángel)
- P. Víctor Fernández, padrino del Diác. José Lorenzo Méndez (Va a san Lucas Evangelista)
- P. Omar Alejandro Gutiérrez, padrino del Diác. Fidel Salas Reyes (Va a Cristo Sumo y Eterno Sacerdote)
Otros cambios de diáconos permanentes
- Diac. Everardo Palacios a parroquia N.S. De la Consolación
- Diac. Félix Carrera a Casa del Migrante y capilla Santa María Goretti
- Diac. Fernando Almodóvar a parroquia Jesucristo Sol de Justicia
- Diac. Pedro Ogaz a parroquia Dios Padre
- Diac. Benjamín Reyes Ledezma a parroquia El Señor de los Milagros
- Diac. Diego Darío Ibarra a parroquia San José de Lomas































































