Desde la fe
¿Qué hace una buena película cuando se apagan las luces? No todas se quedan en la memoria. Algunas, en cambio, siguen resonando, provocan preguntas y confrontan la vida misma. Bajo esa premisa surge el Festival Internacional de Cine Espiritual (FICES), una iniciativa impulsada por la Conferencia del Episcopado Mexicano que busca generar un encuentro entre la fe, la cultura y el mundo contemporáneo.
Durante la presentación oficial, Héctor Mario Pérez Villarreal, Secretario General de la CEM, subrayó que el festival nace con la intención de “escuchar historias narradas a través del cine”. En ese sentido, insistió en que el cine no es solo entretenimiento, sino un espacio donde se expresan sentimientos, se conserva la memoria y se reflejan valores.
Del 30 de abril al 20 de mayo, el festival se realizará en 30 sedes distribuidas en 19 estados, con una propuesta que busca ir más allá de la exhibición cinematográfica para abrir espacios de reflexión sobre las grandes preguntas del ser humano.

Un cine que interpela
El FICES apuesta por un tipo de cine que no se limita a contar historias, sino que toca dimensiones profundas de la existencia. A través de siete películas, se abordan temas como el sacrificio, la dignidad humana, la familia, el perdón y la esperanza.
En este contexto, Monseñor Pérez Villarreal destacó que este festival propone una mirada que ayude a reconocerse como personas con dignidad y a aspirar a una vida con mayor calidad humana.
Por su parte, Mons. Héctor López Alvarado, Obispo Auxiliar de Guadalajara y presidente de la Comisión Episcopal para la Pastoral de la Comunicación, explicó que esta iniciativa parte de la convicción pastoral de que comunicar hoy implica dialogar con la cultura en sus propios lenguajes. “Vivimos en una sociedad profundamente marcada por lo audiovisual, donde las historias no solo entretienen, sino que también influyen en cómo pensamos y comprendemos la realidad”, afirmó.

Cuatro ejes temáticos
La selección oficial del festival está organizada en cuatro bloques temáticos que exploran distintas dimensiones de la experiencia humana.
El Pbro. Joel Asensio Casillas, responsable de la selección de películas y relación con los medios, sedes y distribuidores del festival, detalló que el primer eje, “Sacrificio y verdad histórica”, incluye películas como Nacimiento y Vencer o morir, que abordan el martirio, la libertad religiosa y la dignidad humana frente a la opresión.
El segundo bloque, “El silencio y lo cotidiano”, propone una mirada interior con títulos como Libres y Los domingos, centrados en la libertad interior, la autenticidad y la búsqueda personal.
En “Familia como misterio trinitario”, la película Valor sentimental ofrece una lectura simbólica de las relaciones humanas como reflejo de lo divino.
Finalmente, “Dignidad y esperanza” reúne historias marcadas por la adversidad que exploran la redención, el perdón y el valor de la vida hasta el último momento.
Para el padre Asensio, estas películas confirman que “el cine sigue siendo el espejo del alma” y tienen la capacidad de tocar al espectador en lo más profundo.
El Festival Internacional de Cine Espiritual se inauguró en Azcapotzalco con la película Los Domingos y la participación de representantes de la Iglesia y del cine mexicano. Incluirá cineforos y espacios de diálogo para compartir experiencias y reflexiones.


































































