Ana María Ibarra
Redescubrir su matrimonio como un camino a la santidad, una vocación en la que están llamados a crecer juntos en el amor y a sostenerse en la gracia de Dios, fue lo que vivieron las parejas asistentes al 39 Congreso de Matrimonios Católicos, celebrado el 24 y 25 de octubre en el Instituto México.
Tres citas
Bajo el lema “Te basta mi gracia” (2 Corintios 12, 9), se realizó este año el Congreso de Matrimonios Católicos con la presencia de monseñor Jesús Omar Alemán, obispo de la Diócesis de Cuauhtémoc-Madera.
En su tema “El amor dura para siempre”, inspirado en 1 Corintios 13, 8, el obispo propuso a los matrimonios conservar tres citas bíblicas como guía para su vida cotidiana:

“El amor dura para siempre”;
“sigan progresando en el amor más y más” (1 Tesalonicenses 4, 9), y
“Las aguas torrenciales no pueden apagar el amor” del Cantar de los Cantares.
“El matrimonio es el camino a la santidad. El sacramento es un don para la santificación y salvación de los cónyuges»
, expresó monseñor Omar.
Al reflexionar sobre el amor de Cristo entregado en la cruz, señaló que los esposos están llamados a darse mutuamente.
“Eso es el matrimonio, darse totalmente por el otro, vaciarse totalmente por el otro, entregar la vida toda por la esposa, por el esposo”

, señaló.
Monseñor Alemán destacó el perdón como elemento fundamental para sostener la relación y animó a las parejas a no poner el propio yo en el centro.
“Descéntrate. Sal de ti mismo”
, exhortó y explicó el sentido de acompañar como “compartir el pan”, no solo caminar juntos, sino compartir las alegrías, la felicidad, las lágrimas, el dolor y las frustraciones.
Tres caminos

El obispo invitó a los esposos a cuidar el amor para que crezca y no quede atrapado en la rutina.
A partir de la exhortación de san Pablo a progresar “más y más”, propuso cultivar cada día la paciencia, la ternura, la comprensión, la generosidad, el diálogo, la entrega y la oración.
“Maravíllense, sorpréndanse. Sigan renovando la admiración mutua a lo largo de los años»
, dijo a las parejas.
Para que el amor perdure, monseñor Omar presentó tres caminos inspirados en la enseñanza del papa Francisco: la oración en pareja, la lectura y meditación de la Palabra de Dios, y los sacramentos de la Eucaristía y la reconciliación.

Sobre la oración, señaló que no se trata únicamente de hablar, sino también de escuchar a Dios.
“En la oración no escuchamos a Dios, queremos que Él nos escuche. Pero es bueno escucharlo a Él”
, afirmó.
Evitar la gran tragedia
El congreso contó también con la participación de Pepe y Cecy Medrano, quienes presentaron temas el día sábado, y León y Lina Reyes, quienes compartieron su testimonio como pareja sacramentada, así como otro tema de reflexión.

El evento concluyó con la misa presidida por el obispo invitado, quien durante la homilía retomó el mandamiento de amar a Dios y al prójimo, e invitó a los matrimonios a traducirlo en el cuidado concreto de su cónyuge: escucharlo, protegerlo y atenderlo.
Asimismo, advirtió sobre aquello que puede ocupar el lugar de Dios en la vida familiar, como el placer, el internet o el celular, y alentó a dejarse guiar por el Espíritu Santo, que ofrece paz en las horas difíciles.
El prelado recordó que la gracia de Dios no elimina las dificultades, pero da fuerza para atravesarlas y recomenzar.
“La gran tragedia no es que nadie te ame, la gran tragedia es que tú no ames”
, expresó al concluir la homilía, exhortando a los matrimonios a dar testimonio de Cristo mediante su vida cotidiana.
En la celebración eucarística, monseñor Alemán estuvo acompañado por el padre Juan Carlos López, asesor espiritual del movimiento Congresos de Matrimonios Católicos; fray Salomé Andrés Ortiz, párroco de Santos Mártires Mexicanos, y el padre Joel Chairez, vicario de María Reina del Universo y auxiliar de Congreso de matrimonios.
Al finalizar, el padre Juan Carlos agradeció la presencia del obispo de Cuauhtémoc Madera y el trabajo que prestaron los servidores en las distintas comisiones.


































































