Paulina Ruiz
Con el objetivo de sembrar la semilla de la vocación y permitir que las nuevas generaciones conozcan el lugar donde se forman sus futuros sacerdotes, el Seminario Conciliar de Ciudad Juárez abrió sus puertas el pasado domingo 12 de abril para un recorrido guiado muy especial.

Cerca de 100 niños de los grupos de catecismo de las parroquias Cristo Rey y Cristo Redentor vivieron la experiencia de conocer las instalaciones de lo que es considerado el Corazón de la diócesis.
Corazón de la formación
Bajo la guía de Don Eduardo, mejor conocido como Lalo, trabajador con una década de experiencia en la institución, los pequeños y sus coordinadores recorrieron las instalaciones, aprendiendo que el Seminario es mucho más que un edificio; es un lugar de formación integral.
Durante el trayecto, se explicó la estructura del Seminario, que incluye desde la preparatoria hasta la teología.
“Aquí entran jovencitos y salen ya como sacerdotes. Es un Seminario completo, ya que no tienen que irse a otras partes del país”, explicó Don Lalo, destacando que el proceso puede durar entre 8 y 11 años dependiendo del nivel académico de ingreso.

Tesoros espirituales
Uno de los momentos más significativos fue la visita a las capillas. En la Capilla Central, los niños pudieron admirar el retablo que narra la historia de la salvación, desde la “Mano de Dios” que hace una alianza con el hombre hasta el sagrario. También conocieron la Capilla del Seminario Menor, un espacio sagrado que resguarda objetos utilizados por el Papa Francisco en su histórica visita a Ciudad Juárez en 2016, así como una reliquia de primer grado del Santo Chihuahuense, San Pedro de Jesús Maldonado.
“Aquí es donde los jóvenes vienen a orar ante Cristo Eucaristía”, se les explicó a los niños, subrayando que la vida del seminarista está cimentada en la oración constante.

Formación para la vida
La iniciativa de este recorrido nació del deseo de los coordinadores parroquiales por fortalecer la identidad cristiana de los menores.
Juan Lozano, de la parroquia Cristo Rey, señaló la importancia de que los niños vean las condiciones en las que estudian y viven los seminaristas.
“Queremos fomentar la vocación dentro de los ministerios de catecismo. Es fundamental que conozcan el corazón de la diócesis para que la semilla de la formación sacerdotal pueda crecer en ellos”, comentó.
El recorrido también permitió a los visitantes asomarse a la vida cotidiana de los estudiantes, donde aprender no solo filosofía y teología, sino también disciplina y autonomía, encargándose ellos mismos de sus labores personales como el lavado y planchado de su ropa como parte de su maduración.

Con esta jornada de puertas abiertas, el Seminario Conciliar reafirmó su compromiso de ser un espacio cercano a la comunidad, recordando que en una semana se sumarán nuevos frutos a la diócesis con la ordenación de seis nuevos sacerdotes, que, precisamente, se formaron en esas aulas y capillas.


































































