En lo que representó la última ceremonia de graduación del Seminario Conciliar de Ciudad Juárez presidida por el obispo don J, Guadalupe Torres Campos, dos jóvenes que terminaron su formación al sacerdocio se despidieron de la comunidad, y otra veintena de seminaristas graduaron de diferentes etapas de estudio.
Fue el pasado jueves 28 de mayo cuando en la capilla central del Seminario se celebró la misa de graduación del ciclo escolar 2025-2026, con la presencia del obispo, sacerdotes del equipo formador y otros presbíteros invitados.
El obispo felicitó a Jorge Alberto Aguirre Carbonell y a Javier Álvarez Armendáriz, quienes concluyeron su última fase de estudios (Teología) y comenzarán la Etapa de Síntesis Vocacional, previa a su futura ordenación diaconal y sacerdotal.

“Nos congregamos en torno al altar para dar gracias por esta generación que genera esperanza, pero también para que sea tomada como ofrenda agradable”, dijo el obispo en la misa.
Se despiden
Hacia el final de la Eucaristía y ante un templo repleto de familiares y amigos de los graduados, el padre Jesús Manríquez, rector del Seminario, dirigió al obispo un mensaje especial.

“Tenemos sentimientos encontrados. En este corazón de la diócesis le agradecemos todos los momentos que tuvo con el Seminario. Dios bendiga su nueva encomienda y sepa que lo tendremos siempre en nuestras oraciones, así como le pedimos que nos tenga en las suyas”, dijo a don Guadalupe, quien el próximo 22 de julio tomará posesión como nuevo obispo de Ecatepec.
Al concluir la misa, los asistentes pasaron al Auditorio Manuel Talamás Camandari, donde se realizó la ceremonia de graduación.
Graduados

El padre David Hernández, coordinador de la Pastoral Vocacional, fungió como maestro de ceremonias y presentó la entrega de boletas a todos los grados, así como a los graduados del ciclo: 5 del Seminario Menor (preparatoria), 12 del Curso Propedéutico, 4 de la Etapa Discipular (graduados como licenciados en Filosofía) y los dos alumnos de la Etapa Configurativa (teología).
Como parte de la mesa del presídium que entregó documentos, el obispo se dirigió a los dos próximos sacerdotes:
“Jorge y Javier, llevan en sus hombros la esperanza de una diócesis como futuros sacerdotes. Ustedes serán lámpara, darán la Comunión y salvarán a muchas almas al darles a conocer el rostro de Jesús y su misericordia”.

Y luego habló a los sacerdotes formadores para agradecer su trabajo:
“Ojalá todos unidos, como un solo corazón, podamos seguir dando gracias y dando pastores a nuestro pueblo”, afirmó.
Jorge Aguirre agradeció por los ocho años en que el Seminario fue su hogar:

“Esta casa me formó el corazón, me enseñó a ser un hombre cristiano y a configurarme con Cristo. Les agradezco por ser parte de esa obra que Dios inició en mí”, expresó mientras su compañero Javier entregó placas de agradecimiento tanto al rector y al obispo, como a sacerdotes formadores que les acompañaron en sus años de estudio.
La jornada terminó con una cena-convivencia realizada en el comedor del Seminario, que por última vez acogía a los graduandos como seminaristas, y al obispo como cabeza de esta Iglesia particular.
Agradecen a Oblatas
Al final de la misa de graduación, seminaristas entregaron un reconocimiento especial a las religiosas Oblatas de Santa Marta que sirven en el Seminario Conciliar, y quienes este verano viajan a Saltillo, Coahuila con sus hermanas de congregación, y regresan con renovado equipo en agosto próximo.
“No queremos irnos sin agradecer a estas seis religiosas que la mayor parte del día están en la cocina. Por esto y por mucho más les agradecemos. Sabemos que siempre irán acompañándonos en nuestra vida, y, con este presente, queremos que ustedes también nos lleven en su recuerdo”, dijo uno de los seminaristas a las religiosas OSM Lucía Sarmiento Xicoténcatl, Andrea Meléndez, Evelyn Del Toro, Martina Nuncio, Magdalena Sofía Lechuga, y Adriana Delgado González.
Enseguida les entregaron como recuerdo una imagen donde aparecen ellas junto a todos los sacerdotes, seminaristas y empleados del Seminario.
Cada una de las seis religiosas en servicio recibió el detalle y al final se tomaron las fotos del recuerdo con varios de los jóvenes alumnos de la casa de formación.

































































