Diana Adriano
La Dimensión de Animación Bíblica de la Pastoral (ABP) de la Diócesis de Ciudad Juárez es el medio por el cual se impulsa un acercamiento de los fieles a la Sagrada Escritura, con el fin de que vivan el encuentro con Jesucristo y llevar su mensaje a la vida cotidiana.
Jaime Marín Flores, subdirector diocesano de la Dimensión de Animación Bíblica de la Pastoral, explicó que el objetivo de esta dimensión es ayudar a que la Palabra de Dios esté presente en las diferentes acciones y ministerios de la Iglesia.
“En su nombre, la dimensión contiene específicamente su objetivo general: trabajar con las diferentes pastorales o ministerios, llámese la Pastoral Juvenil, la Pastoral de la Familia y otras, de manera transversal, utilizando la Palabra de Dios para animarlas, para darles vida”.
De esta manera, abundó el entrevistado, la ABP busca que la Sagrada Escritura sea una fuente de orientación para las comunidades.
“Sería algo así como que todas las diferentes actividades o ministerios dentro de una Iglesia estén impregnadas de la Palabra de Dios, que la Palabra de Dios sea algo que lleve implícito cada una de las actividades”, abundó.

Actividad y desafíos
La Dimensión de Animación Bíblica de la Pastoral está integrada por alrededor de 20 personas y es dirigida por el padre Carlos Velázquez, sacerdote con estudios especializados en Biblia.
Entre sus principales servicios se encuentran los talleres de lectio divina, círculos bíblicos, cursos de Biblia, formación para proclamadores de la Palabra y talleres sobre la Liturgia de las Horas.
El equipo se acerca a las parroquias y decanatos que solicitan acompañamiento, aunque también puede proponer actividades en comunidades donde se identifica alguna necesidad de formación.
Entre las parroquias donde han desarrollado actividades se encuentran Corpus Christi, Cristo Rey, Nuestra Señora de San Juan de los Lagos, San Mateo, San Judas Tadeo, Santo Tomás Apóstol y San Lucas Evangelista. También han llevado formación a comunidades del Valle de Juárez y Villa Ahumada.
Para Jaime Marín, uno de los principales desafíos es que las parroquias puedan formar sus propios equipos de Animación Bíblica, de manera que los procesos tengan continuidad.

“Las parroquias deben crear su propio equipo para que, una vez que nosotros llevemos algún taller de lectio divina, nosotros nada más sembramos la semilla, lo llevamos, pero es responsabilidad de un pequeño grupo de Animación Bíblica de la Pastoral parroquial que siga trabajando con ese taller”, dijo.
Conocer, meditar y proclamar
El subdirector diocesano explicó que la propuesta de la ABP puede resumirse en tres acciones: conocer, meditar y proclamar la Palabra de Dios.
El primer paso consiste en aprender a acercarse correctamente a la Biblia mediante espacios de formación. Posteriormente, la Palabra debe ser llevada a la oración y a la meditación para, finalmente, convertirse en anuncio.
“Primero, aprender la Palabra; después, meditar la Palabra, y el tercer paso es proclamarla, llevarla hacia los diferentes lugares, tratar de evangelizar a la gente llevando esa Palabra”, afirmó.
El entrevistado explicó que este proceso busca evitar que la Biblia sea utilizada únicamente como una fuente de información o que se le atribuyan frases que no aparecen realmente en ella.

“Existe muchísimo desconocimiento de la Palabra de Dios”, comentó, al señalar que una adecuada formación permite conocer el verdadero mensaje de la Escritura y evitar interpretaciones equivocadas.
Al encuentro con Jesús
Sin embargo, más allá de aprender datos sobre los libros bíblicos o sus personajes, la finalidad de la ABP es propiciar un encuentro personal con Jesús.
“Suscitar en cada persona o en cada comunidad un encuentro personal con Cristo a través de la Sagrada Escritura, para que este encuentro alimente y rija la vida y la actividad, ya sea de esa persona o de esa pequeña comunidad”, explicó Marín.
Para ilustrar esta misión, recordó el pasaje de los discípulos de Emaús, quienes pasaron de la tristeza al encuentro con Cristo y posteriormente regresaron para compartir lo que habían vivido.
“Estos peregrinos pasan de la tristeza a la fe y de la fe al ardor, para ir y regresar y decirle: ‘Fíjense, esto es lo que nosotros vimos’. Entonces, eso es lo que nosotros pretendemos que la ABP sea: que nos lleve de nuestra vida regular al conocimiento, del conocimiento a la fe y de la fe nos lleve al ardor para poder proclamar la Palabra entre mis amigos, entre mi familia, entre mis vecinos”.

Invitación durante el Mes de la Biblia
Como parte de este mes dedicado de manera especial a la Sagrada Escritura, Jaime Marín invitó a los fieles a acercarse a la Biblia con una actitud distinta.
“Uno de los mensajes que yo le daría a todas las personas es que en realidad nos acerquemos a la Biblia y no como una curiosidad, no para aprender un poquito de quién fue Jesús o quiénes fueron los apóstoles, sino realmente para tratar de entender cuál es el mensaje que Jesús nos quiere dar a cada uno de nosotros”.
Finalmente, retomó las palabras de Jesús a los primeros discípulos: “Vengan y lo verán”, como una invitación a descubrir en la Sagrada Escritura la presencia de Cristo.
“Eso es lo que yo les pido. Acerquémonos a la Palabra de Dios como Jesús nos dice: ‘Vengan’ y van a conocer la Palabra”.
Para saber…
La Dimensión de Animación Bíblica de la Pastoral mantiene abierta la invitación a las parroquias y comunidades que deseen recibir talleres, formación o acompañamiento para profundizar en la Sagrada Escritura.
Para conocer sus actividades se puede consultar su página de Facebook “Animación Bíblica de la Pastoral – Diócesis de Ciudad Juárez”, donde también pueden establecer contacto con el equipo.

































































