Diana Adriano
El pasado martes 15 de septiembre, la comunidad de la parroquia Mater Dolorosa vivió una jornada de fe al celebrar su fiesta patronal, siempre acompañada por el ambiente de las fiestas patrias, llenando de color verde, blanco y rojo los espacios de la comunidad.
La Santa Misa fue presidida por el padre Javier Calvillo, párroco de la comunidad, quien durante su homilía invitó a los presentes a acercarse a María, Madre Dolorosa, para poner ante ella sus preocupaciones, enfermedades y dificultades, además de agradecer por un año más de vida.

El sacerdote recordó que la compasión de María tiene un significado especial para los cristianos, pues al pie de la cruz, su maternidad se extendió a todo el cuerpo de Cristo.
“Por eso está abierta de un modo particular a la gloria de su Resurrección. La compasión de María que celebramos en esta fiesta nos recuerda que, al pie de la cruz, la maternidad de María se extendió a todo el cuerpo de Cristo, que es esta Iglesia, es decir, a todos nosotros”, expresó.
Al hacer referencia al pasaje del anciano Simeón, el padre Javier recordó las palabras dirigidas a María:

“Este niño ha sido puesto para ruina y sufrimiento de muchos, como signo que provocará contradicción, y a ti una espada para tu alma”.
A partir de este pasaje, invitó a los fieles a poner ante María sus enfermedades, preocupaciones y pecados, confiando en su intercesión.
La celebración contó con el acompañamiento de un mariachi y la presencia de numerosos feligreses que mostraron su devoción a la Madre Dolorosa.

Homenaje de amor
En esa misa destacó una imagen de la Virgen María, Mater Dolorosa, labrada a mano en el taller de Artes y Oficios de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez por Gilberto Aguilar Esquivel y pintada por Belén Aguilar Fernández (QEPD).
El señor Gilberto estuvo presente durante la celebración junto a la imagen, una pieza que tiene además un significado especial para él, pues fue pintada por su esposa, quien falleció recientemente. Antes de morir, ella le expresó a su esposo que quería regalar el cuadro al párroco de Mater Dolorosa.
Durante la celebración, Gilberto portó una playera con la imagen de su esposa, como una forma de mantener presente su recuerdo en este momento tan significativo.
Al finalizar la Santa Misa, la comunidad continuó con la celebración en un ambiente fraterno.
Los asistentes pudieron disfrutar de una gran kermés con antojitos mexicanos, música en vivo y la participación de matachines, combinando así la devoción a Mater Dolorosa con las tradiciones propias de las fiestas patrias.

































































