Ana María Ibarra
Terminadas las fiestas de diciembre, llega la cuesta de enero que hace alusión a una bajada económica y emocional después de tanta euforia, de compras excesivas de regalos, de preparación de comida y festejos.
Así lo explicó Saúl Amparán, coordinador de la Comunidad María Mediadora quien lamentó que los preparativos y festejos dejen de lado el verdadero significado de la Navidad, que es el nacimiento de Jesús. E igualmente compartió con los lectores de Presencia algunas reflexiones sobre este período al inicio del año nuevo.

Dios provee
Saúl Amparán, quien junto con su esposa coordina la Comunidad María Mediadora explicó que, enfocadas en regalos, algunos de ellos caros, además de las cenas de esta temporada, las familias trastocan su economía y el dinero no rinde. Dijo que -a veces- incluso se gasta dinero que no se tiene.
“Cuando entra enero se acumulan deudas y los gastos fijos que se tienen se ven afectados. Se le llama cuesta, porque inicia el año y llegan los pagos de los impuestos y todo eso se ve reflejado en nuestra economía”, dijo Saúl.
Expuso que para enfrentar la cuesta en enero, es necesario tener orden en las finanzas tomando en cuenta que Dios es el que provee.
“De repente nos olvidamos de que el proveedor es el Señor. Debemos tener claro que nuestros ingresos el Señor nos los ha proveído por su gran misericordia y tenemos que cuidar lo que el Señor nos da”, señaló.
Saúl añadió que el católico se olvida de tener un apartado para el diezmo que la Iglesia solicita.
“Nuestra Iglesia nos pide un porcentaje de nuestros ingresos como diezmo y nos olvidamos hacer ese apartado, porque se nos olvida que eso le pertenece al Señor”, expresó.

Priorizar gastos
Saúl compartió la propia experiencia familiar. Dijo que en su hogar, al iniciar el año, realizan una tabla de gastos donde anotan los gastos corrientes como son los servicios agua, teléfono, internet, etcétera.
“Con esa tabla vemos nuestros ingresos y lo que podemos gastar, no nos podemos salir de eso porque puede generar una deuda. Tenemos que estar enfocados en que nuestra deuda no puede ser excesiva, porque será imposible pagarla. Debemos tener conciencia de que no podemos endeudarnos”, mencionó.
Dijo que para lograr una buena economía es necesario priorizar los gastos como son colegiaturas, vestimenta y alimentos.
“Nuestra meta es que no falte lo necesario en nuestra casa. Así lo decimos en los votos matrimoniales, que se van a administrar los bienes para que no falte nada en el hogar. Es importante tener también un ahorro para gastos imprevistos o inesperados. Hay que ser previsores en ese aspecto”, compartió.

Solventar deudas
Consciente de que no todas las familias suelen organizar o limitar sus gastos en diciembre, Saúl mencionó que, para salir adelante en esta cuesta de enero, lo principal es tener confianza en que Dios es previsor.
“En Mateo 6, 25 al 29 dice la Palabra de Dios: por eso les digo no anden preocupados por su vida como problemas de alimento y por su cuerpo con problemas de ropa. ¿No es más importante la vida que el alimento? ¿más valioso el cuerpo que la ropa? La palabra de Dios genera confianza en el Señor y hay que tomar conciencia para que no nos vuelva a suceder el siguiente año”, expresó Saúl.
Ante los gastos generadores de deudas, el entrevistado sugirió hacer una balanza para identificar aquello que requiere ser pagado primero.
“De las deudas que tenemos hay revisar e identificar lo más importante, no dejarlo así, sino pagarlas poco a poco”, mencionó.
Ante un momento limitado económicamente, Saúl mencionó la importancia de dialogar con los hijos para hacerlos conscientes de la situación y sepan que por un tiempo tendrán algunas limitaciones.
“Sabemos que es muy importante que en la familia exista la convivencia y, si por el momento no se puede asistir a restaurantes, al cine o lugares demasiado caros, se puede ir al parque llevando sándwiches de casa, o ver películas o series en casa y preparar palomitas”, sugirió Saúl.
“Lo importante es evitar gastos excesivos de aquí hasta que se tengan los gastos y las deudas liquidadas”, resaltó.
Ahorrar: Dinero y servicios
Otro cuidado en la economía en esta temporada es tener un ahorro en los servicios del hogar.
“Podemos ahorrar siendo conscientes al apagar una luz encendida que no se está utilizando, no durar tanto tiempo en la ducha para no gastar demasiada agua y gas. En estas fechas nos aumenta mucho el pago de servicios y hay que ahorrar para cuidar la economía de nuestra casa”, señaló.
Para concluir, Saúl invitó a las familias a tomar conciencia y tomar la experiencia con madurez para que no vuelva a suceder un desfalco en la economía.
“Tener problemas económicos afecta a todos en una familia, incluso afecta la paz familiar, la paz matrimonial. Debemos evitar esas situaciones para tener una familia sana. El Señor nos quiere prosperados, no con deudas”, concluyó.

































































