Ana María Ibarra
Los buenos propósitos que surgen en el interior de cada persona al iniciar un Año Nuevo deben brotar siempre de un corazón sabio y humilde, que reconoce la bondad de Dios y busca convertirse al Señor.

Así lo expuso la hermana Rosa María Ledezma, religiosa Oblata de Santa Marta, quien también propuso algunos objetivos espirituales para este 2026.
Para esta mujer consagrada, los propósitos espirituales acercan a Dios, dejándose iluminar por su sabiduría, siendo humildes y reconociéndose pecadores y necesitados de su gracia.
“Mi propósito para este Año que estamos iniciando es: custodiar las ventanas de mi alma, que son los cinco sentidos que Dios me ha regalado: vista, oído, olfato, tacto, gusto, para detectar a Dios, sin distracciones o tentaciones que me presenta el enemigo y me apartan del camino correcto”, expuso la religiosa.
Con este propósito personal, la hermana Rosy compartió con Presencia dos propósitos específicos, esperando que sean de utilidad para la comunidad.
- Buscar cada día al Señor en la Sagrada Escritura

Para la hermana Rosa María es importante dejarse conducir por la Palabra de Dios que ilumina y conduce a la salvación.
Para lograrlo es necesario:
*Leer por lo menos media hora diariamente.
*Dejarse iluminar por Dios a través de su Palabra.
*Que la Palabra deje un deseo de cambiar el rumbo de la vida cuando se ha desviado.
- Usar con prudencia los medios de comunicación digitales
Para la religiosa es necesario reconocer que los medios de comunicación digitales son buenos cuando se utilizan para tener una cercanía con los demás, especialmente con familiares y amigos que están lejos, pero es necesario saberlos usar con prudencia.
Para lograrlo es necesario:
*Tener el control del tiempo que se dedica a los medios digitales o redes sociales.
*Cuidar los sentidos de la vista y el oído.
*Cuidarse de no desviar el verdadero sentido de la vida.
*Vivir en comunión con Cristo para no caer en alguna distracción o tentación.
*Desprenderse de todo aquello que impide reconocer al Señor de nuestra vida.
Por su parte, la hermana Elisabeth Velazquez Saucedo, también de las Oblatas de Santa Marta, resaltó el don del silencio en los dos propósitos que compartió, junto con las formas que sugiere para conseguirlos:
3.Vivir un día sin pantallas

Al vivir en una cultura saturada de ruido, información e imágenes que muchas veces mantienen a la gente ocupada, pero no presente, es necesario tomarse un descanso de las pantalla pues, dijo la religiosa, aunque son útiles, pueden dispersar el corazón y dificultar la escucha de Dios.
“Jesús mismo buscaba el silencio: Se retiraba a lugares solitarios para orar (Lc 5,16). El silencio no es vacío, es espacio habitado por Dios. Para los católicos, el silencio es condición para la oración, el discernimiento y la conversión. Sin silencio interior, la Palabra no echa raíces; sin pausa, el alma se cansa.
Un día sin pantalla se convierte en un signo profético: elegir el silencio frente al ruido, la presencia frente a la distracción, lo esencial frente a lo urgente.
Este propósito:
-Favorece una escucha más atenta de Dios.
-Ayuda a recuperar la unidad interior.
-Permite tomar conciencia de cómo usamos el tiempo y la atención.
-Fortalece las relaciones reales y la vida fraterna.
-Abre el corazón a una oración más sencilla y verdadera.
Para lograrlo es necesario:
*Elegir el día y ofrecerlo a Dios:
No se trata de una renuncia vacía, sino de una ofrenda: “Señor, te entrego este día como espacio de silencio y encuentro contigo”.
*Preparar el corazón con anticipación:
Avisar lo necesario, organizar pendientes y aceptar que no todo estará bajo control. El silencio implica confianza.
*Sustituir la pantalla por presencia:
Cambiar el tiempo de pantalla por lectura orante de la Palabra, escritura espiritual, caminar en silencio, contemplar la creación, realizar las tareas cotidianas con atención y amor.
*Cuidar el silencio interior:
No solo apagar dispositivos, sino también bajar el ruido interno: evitar conversaciones innecesarias, quejas o pensamientos dispersos.
*Cerrar el día con una acción de gracias:
Revisar qué se movió en el corazón, qué incomodó, qué consoló. Agradecer el reinicio que Dios regaló.
- Aprender a descansar en Dios
El descanso en Dios es para la hermana Elisabeth un propósito importante pues es saber detenerse sin culpa para cuidar el corazón, el cuerpo y la relación con los demás.
“El descanso no es pérdida de tiempo ni falta de compromiso; es una dimensión espiritual. Dios mismo descansó el séptimo día (cf. Gn 2,2) y Jesús invitó a los suyos: Vengan ustedes aparte a un lugar tranquilo y descansen un poco (Mc 6,31)”.
Y añadió: “Para los católicos, saber descansar significa reconocer que no somos salvadores, que la obra es de Dios y no solo de nuestras fuerzas. Cuando no sabemos descansar, fácilmente caemos en el activismo, la autoexigencia excesiva y el cansancio interior, que apagan la alegría y endurecen el corazón”.
El descanso verdadero:
-Nos devuelve la confianza en Dios.
-Nos ayuda a aceptar nuestros límites con humildad.
-Sana el interior y previene el desgaste espiritual.
-Hace posible un servicio más libre, alegre y fecundo.
-Saber descansar es también un acto de fe: creer que Dios sigue actuando incluso cuando nosotros nos detenemos.
Para lograrlo es necesario:
* Cambiar la mirada sobre el descanso:
Entenderlo como un don y una necesidad, no como un premio ni una evasión. Descansar es obedecer al ritmo que Dios puso en la vida.
* Cuidar el descanso exterior para sanar el interior:
Dormir bien, respetar horarios, reducir el uso de pantallas y permitir espacios de silencio ayudan a ordenar el corazón.
* Aprender a descansar en Dios:
Orar sin prisas, permanecer en silencio ante el Señor, repetir una palabra confiada: “En Ti descanso”. No siempre hacer, a veces solo estar.
* Descansar de las exigencias internas:
Soltar la culpa, la comparación y la necesidad de control. Aceptar que no todo depende de uno.
* Vivir el descanso como acto de caridad:
Quien descansa bien, ama mejor. El descanso nos vuelve más pacientes, más disponibles y más humanos.

































































