Diana Adriano
La parroquia San Mateo celebró el pasado sábado 18 de julio el primer Día del Servidor, en una jornada especial dedicada a reconocer la entrega de quienes colaboran en los distintos ministerios y servicios parroquiales.
La convivencia se realizó en una terraza con alberca, donde cerca de 250 servidores, acompañados por sus familias, disfrutaron de comida, música y diversas actividades recreativas preparadas por la comunidad parroquial.

Una tradición anual
El padre Aurelio Saldívar, párroco de la comunidad, explicó que este evento fue planeado desde el inicio del año con el propósito de fortalecer los lazos entre quienes sirven en la parroquia y agradecerles su generosa entrega.
“Queríamos un evento donde todos nos conozcamos como comunidad de fe. Vienen los servidores con miembros de su familia y la parroquia les proporciona absolutamente todo. Esto es nada en comparación de lo que ellos hacen como servidores; es un pequeño signo de agradecimiento, pero hecho con mucho amor por las múltiples actividades que realizan en la parroquia», expresó el párroco.

El sacerdote destacó que esta celebración busca convertirse en una tradición anual y que, a partir de ahora, quedará instituida como el Día del Servidor de la parroquia San Mateo, para celebrarse durante el mes de julio.
Destacó que la jornada fue concebida como un espacio de acción de gracias, encuentro y convivencia.
«Es un día de acción de gracias, un día de bendición, un día de conocimiento, un día de encuentro, para darle gloria al Señor», afirmó.

Para esta primera edición se preparó un amplio programa de actividades que incluyó DJ, música en vivo, toro mecánico, brincolines, alberca con salvavidas, servicio de ambulancia, show de payasos, taquiza, aguas frescas, fruta, botanas y diversas dinámicas para toda la familia.
El padre Aurelio agradeció el trabajo del equipo de coordinadores que hizo posible la organización del evento, así como las donaciones recibidas para ofrecer una celebración digna para todos los participantes.
En su mensaje de clausura del evento, el párroco dijo a la comunidad:
«Agradezco primero a Dios por la vida, por la vocación y por la misión de los servidores, por su vocación laical desde el bautismo. También agradecer a la comunidad de fe que nos acompaña en las diferentes eucaristías y sacramentos, a quienes creen, confían en nosotros y miran a San Mateo como su casa”, concluyó.































































