Ana María Ibarra
Del 11 al 13 de agosto, el presbiterio de la Diócesis de Ciudad Juárez participará en una jornada de estudio, oración y fraternidad que busca fortalecer la vida y el ministerio de los sacerdotes, así como sentar las bases para un plan de formación permanente adaptado a la realidad diocesana.
El padre Juan Manuel Orona, integrante del Equipo de Formación Permanente del Presbiterio, explicó que este encuentro responde a la necesidad de que los sacerdotes continúen creciendo en su vida humana, espiritual y pastoral.
El sacerdote, como cualquier profesionista, tiene necesidad de seguir formándose en su ministerio, en su persona y en su servicio, de modo que sea una persona plena y feliz, y podamos llevar a cabo nuestro sacerdocio con una profunda alegría y entrega a favor de nuestro pueblo.
La jornada reunirá a los presbíteros de la diócesis en espacios de oración, reflexión, estudio y convivencia fraterna, con el propósito de revisar su ministerio y renovar su compromiso con la misión que desempeñan en las distintas comunidades.
Sacerdotes invitados

El encuentro contará con la participación de los sacerdotes Ricardo Veloz y Pedro Arceo, integrantes de la Dimensión Episcopal del Clero, y colaboradores en la formación permanente de sacerdotes en distintas diócesis del país.
Los sacerdotes invitados desarrollarán la temática del Itinerario para la Atención Pastoral del Clero.
“El padre Pedro y el padre Ricardo participaron en la elaboración del material y nos ayudarán a conocer este documento, profundizar en él y adaptarlo a la realidad del presbiterio de Ciudad Juárez, con miras a elaborar nuestro propio plan de formación permanente para los sacerdotes de la diócesis”.
Además de las sesiones de estudio, los participantes vivirán momentos de adoración al Santísimo Sacramento y espacios de convivencia, convencidos de que la fraternidad sacerdotal también fortalece el ejercicio del ministerio.
Formación necesaria
El padre Juan Manuel señaló que esta jornada responde a una necesidad constante de crecimiento.

El sacerdote, como persona y como cristiano, siempre necesita seguir creciendo, madurando, revisando su vida y dejándose acompañar.
Añadió que el objetivo es ofrecer herramientas que ayuden a los presbíteros a convertirse en “sacerdotes plenos y felices, que amen profundamente su identidad sacerdotal y sirvan con alegría y generosidad a las comunidades que les han sido encomendadas”.
Asimismo, destacó la importancia de fortalecer la comunión entre los sacerdotes de la diócesis, favoreciendo el acompañamiento mutuo y el trabajo conjunto ante los retos pastorales de la actualidad.
La jornada se realizará en el CEPAP (Centro de Pastoral Presbiteral), donde por la mañana se congregará el presbiterio. Luego, en la tarde, el equipo de Pastoral Presbiteral tendrá sesiones de trabajo en la Casa Sacerdotal junto con los sacerdotes invitados.
El padre Juan Manuel Orona pidió a la comunidad diocesana acompañar este encuentro con su oración.
Pedimos al Espíritu Santo que nos ayude a responder a los desafíos que la realidad nos presenta. Pedimos también que sigan apoyando a sus sacerdotes; el cariño y la cercanía de las comunidades fortalecen nuestro ministerio y nos animan a seguir entregándonos con generosidad al servicio del pueblo de Dios.































































