Ana María Ibarra
En el octavo día del novenario en honor a Nuestra Señora del Carmen, la comunidad de la parroquia bajo su protección, vivió un momento especial el pasado 14 de julio con la develación de una placa conmemorativa por el Jubileo de los 75 años de vida parroquial.
El acto se realizó el pasado 14 de julio y fue encabezado por monseñor José Guadalupe Torres Campos, quien en ese entonces era obispo de esta diócesis.
Placa especial
Antes de la celebración eucarística, se develó la placa conmemorativa por el Jubileo al cumplir 75 años de vida parroquial, en un acto en que participaron el padre Armando Benavides, párroco; el vicario parroquial, padre Christian Garza, y el colaborador parroquial, diácono transitorio, Javier Álvarez.

En la placa, la cual quedó expuesta en uno de los muros del templo, a un costado de la puerta principal, se expresa el agradecimiento «a Dios y a la Virgen del Carmen, por el don de la fe que ha florecido en esta comunidad durante 75 años, siendo faro de amor, esperanza y comunión».
Perseverancia y servicio
Durante la Santa Misa, Don Guadalupe invitó a los fieles a responder al llamado que Jesús hace a Pedro en el Evangelio: «¿Me amas?… Sígueme».
Explicó que esa misma pregunta se dirige hoy a cada cristiano y recordó que el amor a Cristo se manifiesta en la perseverancia, el servicio y el crecimiento constante en la vida de fe.
Asimismo, exhortó a la comunidad a caminar bajo la protección de Nuestra Señora del Carmen, aun en medio de las dificultades, con la mirada puesta en Cristo. Señaló que seguir al Señor implica renuncia, convicción y un compromiso permanente de conversión, tanto personal como comunitaria.

Bajo su manto
En la Eucaristía estuvieron presentes los Caballeros de Colón y sus esposas, las Damas Isabelinas, participando con emoción
Como parte de la celebración, la comunidad elevó una oración especial por monseñor José Guadalupe Torres Campos, encomendándolo a la protección de la Virgen del Carmen. Los fieles pidieron que lo acompañe en su nueva misión episcopal, la cual comenzó unos días después de esa misa, el 22 de julio.
Un acto de devoción que se realiza durante las fiestas de Nuestra Señora del Carmen es colocarse debajo del manto pidiendo su protección, por lo que se pidió a monseñor Torres se colocara en ese sitio mientras que los fieles pidieron a Dios por intercesión de María, le conceda fortaleza, sabiduría, salud y discernimiento, y lo sostenga en la fidelidad a Cristo y a la Iglesia.
Al concluir la misa, los presentes fueron invitados a un momento de convivencia fraterna.































































