Con motivo de la solemnidad de Corpus Christi, la comunidad parroquial de Virgen de la Luz llevó a cabo una procesión desde el templo parroquial hacia la capilla de Santa Margarita María Alacoque, donde se realizó una misa y la bendición del nuevo Sagrario, símbolo la fe y de la presencia de Cristo en la comunidad.
Fue el pasado jueves 04 de junio, en la Solemnidad de Corpus Christi, cuando la comunidad de La Virgen de la Luz se reunió en el templo parroquial para salir en procesión.
“La procesión es una profesión silenciosa de fe y una afirmación de esperanza. Simboliza un ejército precedido por Jesucristo para vencer el mal y la autosuficiencia. Proclama que Cristo vive y que ninguna oscuridad puede vencer a la luz”, expresó el padre Luis Escudero, párroco de la comunidad, antes de salir.
Vestidos la mayoría de los fieles de blanco, se dispusieron a caminar por algunas calles del sector parroquial, las cuales recorrieron con alabanzas y rezos para manifestar públicamente a Cristo como el verdadero Rey de sus vidas.

Llevando al Santísimo expuesto en una camioneta, la procesión representó a Cristo saliendo al encuentro de su pueblo, llevando bendición a hogares, familias, negocios y escuelas.
En el recorrido, se detuvieron en cuatro altares donde se realizaron breves momentos de adoración al Santísimo y la bendición con Él.
A pesar de los encharcamientos por las lluvias del día anterior, la comunidad siguió el recorrido trazado, siguiendo las huellas de Cristo, quien fue delante de ellos como buen pastor, fortaleciendo en la gente la fe, la esperanza y la caridad.
Nuevo Sagrario

Al llegar a la capilla Santa Margarita María Alacoque, después de casi dos horas de camino, el padre Luis presidió la Eucaristía, coronada con la bendición de un nuevo Sagrario.
“La Iglesia nace de la Eucaristía y pudiera decir que el cristiano nace en la Eucaristía, no como un nacer al principio de todo, sino como un renacer continuo. El cristiano se debilita, empieza a enflaquecer su fervor, su adhesión a Jesucristo cuando perdemos la comunión con nuestro Señor Jesucristo”, expresó el sacerdote.
Añadió que celebrar la fiesta del Corpus Christi es un acto solemne en el que se renueva la amistad con el señor Jesucristo.
“Hoy nos sentimos invitados por él, llamados y convocados a estar en torno suyo, principalmente en la Eucaristía dominical, no quedándonos solamente en ese momento. La bendición que hoy hacemos de este sagrario nuevo sea para renovar nuestro amor a Jesús Eucaristía”, señaló.

Invitó a la comunidad a hacer un compromiso por asistir a misa en familia, por tener más catequesis de la Eucaristía, visitar al Santísimo.
El padre felicitó a la comunidad de Santa Margarita por su empeño, por las tareas y las actividades que han ido transformando su templo.
“Toda la comunidad ha tenido un papel muy bonito, ha trabajado mucho. Quisiera agradecerle. Han creado un ambiente de silencio y oración, mejorando la experiencia de los fieles”, expresó.
Antes de concluir la celebración, el padre Luis bendijo el nuevo sagrario y reservó el Santísimo.

































































