Ana María Ibarra
Con una invitación a reconocer la Creación como un regalo de Dios y asumir la responsabilidad de cuidarla, integrantes de la Dimensión Diocesana para el Cuidado Integral de la Creación participaron en celebraciones parroquiales a propósito del Tiempo de la Creación que se celebra del 01 de septiembre al 04 de octubre.
En La Consolación
En la parroquia Nuestra Señora de la Consolación, la misa alusiva se realizó el pasado viernes 04 de septiembre, donde integrantes del Equipo Levadura agradecieron junto a su párroco, padre Manuel Bañuelos, por la vida y por la belleza de cuanto existe, reconociendo que la tierra es un regalo sagrado y que cuidar el planeta es también una forma de alabanza.
Durante la homilía, el sacerdote recordó que Dios puso la Creación al servicio de la humanidad, pero que esto no significa que las personas sean dueñas absolutas de ella.

“Todos somos responsables de cuidar esta Casa…necesitamos cambiar nuestros hábitos y decisiones que han contribuido al deterioro del medioambiente”, señaló el padre Manuel.
El sacerdote hizo referencia a los efectos que ya pueden percibirse en la ciudad, particularmente en los cambios del clima, con periodos de sequía y lluvias que, en ocasiones, llegan con gran intensidad y provocan inundaciones.
“El cuidado de la Creación requiere la participación de todos: personas, familias, comunidades y autoridades, pues las decisiones individuales también tienen repercusiones en el entorno”, dijo.
Resaltó que en la parroquia ya se realizan pequeñas acciones de cuidado ecológico.
“Estamos trabajando para mejorar el sistema de riego y conservar áreas verdes. Son iniciativas sencillas, pero que buscan generar conciencia sobre el uso responsable del agua, que es un líquido importante que necesitamos todos”, señaló.

En la celebración, el Equipo Levadura presentó distintos elementos de la naturaleza como ofrendas y signos de la presencia de Dios.
En San Francisco
En la parroquia San Francisco de Asís la misa se realizó el jueves 10 de septiembre presidida por el padre Alfonso García, párroco de la comunidad, quien recordó que desde hace algunos años la Iglesia ha impulsado de manera especial la oración y la reflexión sobre el cuidado ambiental, particularmente durante el Tiempo de la Creación.
Recordó que la Dimensión Diocesana tiene a misión de promover esta conciencia en las parroquias, aunque reconoció que hace falta avanzar más en este compromiso.
En su homilía, invitó a los asistentes a recuperar la capacidad de admirarse ante aquello que forma parte de la vida cotidiana: el agua, el aire, la tierra y todo aquello que muchas veces se deja de valorar precisamente por estar siempre presente.

“La Creación es un regalo, Dios nos la ha confiado para que la cultivemos y la cuidemos», señaló.
La celebración adquirió un significado especial al realizarse en la comunidad dedicada a San Francisco de Asís, santo reconocido por su profunda relación con la Creación.
“Francisco contemplaba cada criatura desde una perspectiva de fraternidad, llamando hermano al sol y al viento, y hermana al agua”.
Para el sacerdote, esa mirada puede ayudar a los cristianos de hoy a recuperar el sentido de responsabilidad frente al mundo que habitan.
“No tendría sentido agradecerle a Dios por la creación, si no hacemos nada para cuidarla. Por eso, nuestra oración debe expresarse en acciones sencillas: evitar desperdiciar el agua, mantener limpios los espacios y aprender a utilizar únicamente aquello que realmente se necesita», puntualizó
Al finalizar, invitó a cada persona a hacerse una pregunta: “¿Cómo cuido la Creación?”.
«Cuidar la Creación es nuestra manera de darle gracias a Dios».

































































