Diana Adriano
Con motivo de la celebración de la Navidad y como un gesto concreto de amor al prójimo, la Capilla La Ascensión del Señor, perteneciente a la parroquia Santa Cecilia, realizó el pasado 20 de diciembre una posada navideña en la que se ofreció comida y se entregaron juguetes a niños necesitados de la comunidad, llevando alegría y consuelo a decenas de familias.

La actividad fue posible gracias al esfuerzo conjunto de los servidores de la capilla y al apoyo constante de bienhechores.
De acuerdo con María del Carmen Galván, servidora de la parroquia, esta posada cuenta ya con 13 años de realizarse de manera ininterrumpidamente, y se ha convertido en una tradición esperada por la comunidad.
En particular, resaltó el compromiso del matrimonio conformado por Erika Hoyos y Juan Aguilar, quienes han apoyado esta labor desde hace varios años, incluso asumiendo mayores responsabilidades cuando dejaron de existir algunos apoyos institucionales.
“Como benefactores tenemos un grupo de conocidos que poco a poco se fueron uniendo para apoyar al comedor, especialmente en tiempos complicados, cuando desaparecieron algunos apoyos del gobierno y nos hicimos cargo directamente como familia”, compartieron los bienhechores.
Alimentos, regalos y convivencia
Aproximadamente 250 niños participaron en la posada y recibieron lonches de barbacoa, jugos y pan dulce, además de un juguete y una bolsita de dulces.
El evento se desarrolló en un ambiente de oración, convivencia y fraternidad, resaltando el verdadero sentido de la Navidad.
“Convivir es muy importante, porque la Navidad no puede pasar desapercibida. La mejor manera de formar mejores generaciones es generar en el corazón el espíritu de la alegría y el agradecimiento, no solo como comunidad que recibe, sino también como benefactores que tenemos la oportunidad de servir”, expresaron Erika y Juan.
Los niños, según compartieron los organizadores, se mostraron muy contentos y entusiasmados, especialmente al momento de recibir sus regalos, lo que llenó de satisfacción a quienes colaboraron en la actividad.
Finalmente, María del Carmen hizo una invitación abierta a la comunidad para sumarse y apoyar al Comedor La Ascensión del Señor, ya sea con donativos económicos o en especie. “Nunca es suficiente, siempre hay mucha necesidad. Nada es poco y todo apoyo suma”, subrayó.
Las personas interesadas en colaborar pueden acercarse directamente al comedor, a la parroquia Santa Cecilia o comunicarse al 656 564 1375.

































































