Ana María Ibarra
La Comunidad María Mediadora se prepara para iniciar una nueva etapa con el traslado de su sede, la Casa de María, a una nueva ubicación. Antes de dejar la actual sede, el pasado 22 de octubre se celebró ahí su última asamblea y la graduación de 41 personas en discipulado y liderazgo.
Nueva sede

El pasado jueves 22 de octubre, la Comunidad María Mediadora celebró su última asamblea en el inmueble de la avenida Rafael Pérez Serna, donde permanecieron durante ocho años. El espacio, que al llegar era una nave industrial sin oficinas, pisos ni iluminación, fue acondicionado poco a poco con el esfuerzo de los servidores.
“Hay sentimientos encontrados. Nostalgia al dejar el lugar al que dedicamos mucho amor, mucho cariño, pero también agradecimiento por el tiempo vivido», expresó Saúl Amparán, líder diocesano del movimiento.
La notificación de que el inmueble será vendido llevó a la comunidad a buscar una nueva sede, en un contexto de rentas elevadas. Finalmente, encontraron un espacio en la plaza comercial El Paseo ubicado en el cruce de las avenidas López Mateos y Óscar Flores, donde continuará con sus actividades de evangelización, formación y acompañamiento.

El cambio implicará adecuar el nuevo local de la Casa de María, nombre asignado a la sede de la comunidad.
Saúl explicó que realizaron jornadas intensas de oración para afrontar la transición.
«Rezamos rosarios de día y de noche, hicimos una novena al Espíritu Santo y tuvimos un Sitio de Jericó ante Jesús Sacramentado. Le pedíamos al Señor no tanto el lugar, sino la sede de nuestro corazón”, señaló.

Para Saúl, el proceso invitó a revisar la vida interior y dejar de lado envidias, enojos, resentimientos y tristeza, mientras confiaban en encontrar el espacio necesario para continuar su misión.
Líderes graduados
La última asamblea en la antigua sede coincidió con la graduación de más de 40 personas que concluyeron su formación en discipulado y liderazgo.

Los graduados se formaron tanto en la Casa de María como en parroquias donde la comunidad tiene presencia: Jesucristo Sol de Justicia, Santo Tomás y Santa Margarita de Cortona.
Al terminar, los egresados se integrarán a pequeñas comunidades llamadas “redes”, siglas de restauración, hermandad y discipulado, donde continuarán su crecimiento, catequesis y enseñanza.
Siguen seminarios
Actualmente, el Seminario de Sanación se realiza en la parroquia Mater Dolorosa, gracias a la acogida del padre Javier Calvillo, con una participación aproximada de 300 personas.
La comunidad trabaja para acondicionar la nueva sede y realizar allí el retiro que sigue al seminario.
Saúl invitó a la comunidad diocesana a estar pendiente en sus redes sociales de la fecha de reapertura de la Casa de María.


































































