Por Diana Adriano
El Comité de Apoyo al Seminarista (CAS) llevó a cabo su tradicional desayuno anual en las instalaciones del Seminario Conciliar de Ciudad Juárez, con el objetivo de recaudar fondos para contribuir a las necesidades de formación y sostenimiento de los seminaristas.
Durante el encuentro, realizado el pasado sábado 29 de agosto, el padre Jesús Manríquez, rector del Seminario Conciliar, destacó la labor que desde hace 38 años realiza este grupo de mujeres en favor de la comunidad del Seminario.

Explicó que este tipo de iniciativas representan un apoyo importante para cubrir parte de los gastos que genera el funcionamiento de la institución, entre ellos el mantenimiento del edificio, el pago de maestros, salarios de trabajadores y servicios.
“Las necesidades del Seminario son muchas, todo eso siempre nos genera un costo, y estas señoras ayudan precisamente a aliviar un poco la carga”, indicó.
El evento fue abierto a la comunidad y contó con la participación de personas que adquirieron sus boletos para colaborar con esta causa, además de disfrutar de una mañana de convivencia.

Gran asistencia
Rosa María Campirano Sánchez, presidenta del Comité de Apoyo al Seminarista, explicó que el desayuno forma parte de las actividades que el grupo realiza durante el año para reunir recursos destinados a los jóvenes que se encuentran en formación.
Actualmente, el CAS está integrado por 14 mujeres, quienes, de acuerdo con su presidenta, trabajan de manera activa y dinámica para impulsar distintas actividades en beneficio del Seminario. Para esta edición del desayuno fueron invitadas alrededor de 300 personas.

Rosa María destacó que la colaboración de la comunidad resulta fundamental para contribuir a solventar los gastos de los seminaristas, pues constantemente existen necesidades que requieren atención.
“Es una forma que podemos apoyar con los gastos de los muchachos…siempre lo van a necesitar”, expresó.
Finalmente, tanto el rector como la presidenta del CAS agradecieron a las personas que participaron en el desayuno y que, a través de su aportación, contribuyen a la formación de quienes se preparan para el ministerio sacerdotal.
“Es una satisfacción ver tanta gente que se preocupa por el Seminario. Ahorita necesitamos que todos estemos apoyando a esta casa de formación”, concluyó Rosa María.































































