Diana Adriano
El Seminario Conciliar de Ciudad Juárez llevó a cabo la presentación de su tradicional pastorela navideña al público en general, en una única función realizada el pasado domingo 14 de diciembre.

Este año, la puesta en escena llevó por título “Feliz Cumpleaños Jesús”, una obra que invitó a los asistentes a contemplar el misterio del nacimiento del Salvador desde una perspectiva original y entrañable.
La pastorela fue dirigida por el actor Marcos Duarte, quien junto con Lluvia Herrera encabezó el trabajo de dirección y acompañamiento artístico de los seminaristas participantes e invitados.

Puesta original
A diferencia de las representaciones tradicionales, esta edición se distinguió por una propuesta narrativa poco común: la historia fue contada por unos abuelos que, conforme avanzaba la obra, iban relatando los principales acontecimientos de la historia de la salvación, desde la Anunciación, el camino de los Reyes Magos, hasta el nacimiento del Niño Jesús.

Uno de los aspectos más peculiares de esta pastorela fue la ausencia de los pastores. En su lugar, el protagonismo recayó en los Reyes Magos y en el resto de las figuritas que conforman el Nacimiento, quienes cobraron vida sobre el escenario para dar forma y movimiento a los episodios narrados por los abuelos.
Esta elección artística permitió al público redescubrir la historia navideña desde una óptica distinta, resaltando la importancia de cada personaje dentro del misterio de la Encarnación.

Trabajo duro
En escena participaron alrededor de 15 personajes, entre seminaristas e invitados, además de nueve estudiantes que colaboraron activamente en la preparación, logística y ambientación de la obra, sumando esfuerzos para hacer posible esta representación.
El trabajo en equipo y la dedicación de los seminaristas se reflejaron en una puesta en escena cuidada, llena de mensajes de esperanza, fe y alegría navideña.
Al finalizar la función, Víctor Miguel González, quien interpretó al arcángel Miguel, compartió su experiencia destacando lo bien que acogió el público esta puesta en escena:
“Todos se mostraron contentos, alegres, receptivos. Se les veía que verdaderamente estaban disfrutando de la obra. Fue un ambiente muy positivo”, dijo.
Esa tarde se informó que esta sería la única presentación abierta al público en general, aunque posteriormente, la pastorela fue presentada en una función especial dedicada a los bienhechores del Seminario y una más dirigida a las familias de los seminaristas, como un gesto de agradecimiento y convivencia en el marco de las celebraciones navideñas.


































































