Jesús Genaro Pérez Palencia
Cuando más de tres personas que te quieren, te dicen que dedicas demasiado tiempo al celular, ponte a temblar.
La adicción al celular se llama nomofobia. Es una abreviatura de la expresión inglesa ‘no-mobile-phone phobia’, que significa miedo a estar sin el teléfono móvil, y que –dicen- es la enfermedad del siglo XXI. Adicionalmente se llama phubbing al acto que supone descuidar las relaciones directas por estar pegado en el celular. Aquí una prueba muy completa para distinguir si padeces una u otra cosa.
Estas son las señales:
- Alteración del horario habitual. Llegas tarde por estar revisando las redes, o te trasnochas por ello, cambio de horario de comidas por estar “enredado”.
- Deterioro de las relaciones interpersonales directas, rompimiento de las relaciones familiares o laborales por el uso excesivo de las redes.
- Alteración de prioridades familiares, laborales o religiosas.
- Pérdida del control sobre la adicción. Intentas no revisar las redes y te enganchas de Nuevo.
- Compulsión por estar enterado de la última conversación o noticia en las redes sociales.
- Usas el celular en momentos inadecuados sin necesidad real desconectándote de un evento familiar, religioso o laboral.
- Descuido de otras actividades de crecimiento personal como el deporte, disfrute de la naturaleza, reuniones grupales, paseos familiares, convivencias etcétera.
- Consideras una verdadera crisis, la falta de megas de navegación, de minutos de conversación o de batería en el celular aún sin tener urgencias en ese momento.
- Estados de ansiedad, depresión o angustia por el uso excesivo de las redes.
- Más de tres personas significativas y a quienes le importas, te echan en cara tu excesiva necesidad de conexión.
- Dejas el celular en la cama para revisarlo a cualquier hora de la noche.
- Llegas a un sitio público y lo primero que preguntas es si hay WiFi
(Artículo originalmente publicado por padrechulalo.blogspot.it)