Se presentó en Juárez proyecto que busca adaptar la transmisión de la fe a los nuevos lenguajes tecnológicos mediante tres pilares: experiencia inmersiva, catequesis y acompañamiento espiritual
El grupo ‘Somos Huella’, de la Arquidiócesis de Chihuahua, presentó en Ciudad Juárez su proyecto audiovisual evangelizador que combina tecnología con catequesis y evangelización contemporánea.
Se trata de “El camino de Juan Diego” consistente en una experiencia inmersiva en realidad virtual sobre las apariciones de la Virgen de Guadalupe a san Juan Diego, la cual ha sido exhibida en comunidades católicas de la ciudad de Chihuahua y llegó a Ciudad Juárez el pasado miércoles 17 de junio, en una función especial ofrecida en instalaciones de la Universidad Tec Milenio.
Organizada por la Dimensión Diocesana de Cultura Digital, que coordina el padre David Hernández, esta presentación fue dirigida a invitados clave del ámbito religioso, educativo y social, incluyendo sacerdotes, empresarios y agentes de pastoral de Ciudad Juárez.
Experiencia sinigual
Con el uso de lentes de realidad virtual y en cuatro diferentes funciones para un mayor alcance, se presentó la historia grabada previamente como una película con actores locales. Cada asistente usó un aparato y se colocó en una silla con ruedas a lo largo y ancho del salón destinado.
Desde su silla pudo sumergirse en la historia presentada en tres actos: el primero sobre la cosmovisión indígena tras la Conquista, luego el relato de las apariciones de la Virgen María en México, bajo la advocación de Guadalupe, que tuvieron lugar en el cerro del Tepeyac (Nican Mopohua), y un tercer acto con una interpretación contemporánea del mensaje religioso.
Dado que la cinta está grabada en 3D, el espectador, con sus lentes de realidad virtual podía observar la escena como si estuviera sumergido en ella, de tal forma que, si giraba su silla, encontraba imagen a todo su alrededor, ya sea con las personas actuando sus personajes o los paisajes en los que se enmarca la historia.
“La experiencia es impresionante. La cinta está hermosa y nos va a ayudar muchísimo por cómo se presenta…. va a intensificar nuestro fervor mariano y cristiano”
dijo la hermana Georgina Onofre, MMD, tras vivir la experiencia de 40 minutos, cuya difusión recomendó ampliamente para las comunidades católicas en la diócesis local.
Origen y expansión del proyecto
Julio Fierro, integrante del proyecto Somos Huella de la Arquidiócesis de Chihuahua, destacó el carácter exclusivo de la exhibición y el papel que busca animar en la audiencia como promotora del contenido.
Señaló que el objetivo del proyecto es ofrecer una experiencia “intensa, pero accesible”.
“No queremos que les cuenten la historia, queremos que la vivan”
explicó.
Dijo que el proyecto ‘Somos Huella’ nació en 2017 en el corazón de uno de los grupos de jóvenes del Santuario de Guadalupe en Chihuahua. Ellos elaboraron un plan para presentar un recorrido físico-catequético sobre las apariciones guadalupanas, que pronto, con la llegada de la pandemia, evolucionó a un formato de experiencia digital inmersiva.
Recordó que el padre Beto Soto, director de ‘Somos Huella’ en el Santuario de Guadalupe, se reunió con el productor Juan Javier Ibarra, y juntos impulsaron la adaptación de una historia a realidad virtual, lo que permitió su movilidad a distintas comunidades.

Luego se organizaron para generar la historia con actores locales y concluir una producción y proyecto que, según los cálculos, tuvo un costo aproximado de 10 millones de pesos. La cinta fue concluida a inicios de este año y luego vino la adquisición del equipo para su difusión.
Durante el proceso, el equipo se aseguró de contar con el respaldo de autoridades eclesiásticas, incluyendo la aprobación del arzobispo don Constancia Miranda, así como con el apoyo de la propia Basílica de Guadalupe y del Dicasterio para la Cultura del Vaticano, que tomó nota y dio luz verde al proyecto.
De acuerdo al entrevistado, el proyecto forma parte de una estrategia de evangelización digital con miras a su expansión internacional, pues ya se preparan para participar en la Jornada Mundial de la Juventud en Corea en 2027, donde ya les dieron cabida.
Tecnología para la evangelización
Los creadores de este proyecto describieron su propuesta como una respuesta a los cambios culturales y tecnológicos de la actualidad.
“La gente se siente lejos de Dios y necesita una evangelización con nuevos lenguajes”
señaló Julio Fierro, al subrayar que la tecnología puede ser una herramienta tanto positiva, como negativa, dependiendo de su uso.
Explicó que el modelo del proyecto contempla tres pilares: la experiencia inmersiva (que apenas trajeron a Ciudad Juárez con 30 lentes), catequesis complementaria y acompañamiento espiritual.
Expuso que la idea es motivar acciones concretas en la comunidad, como llevar esta función de realidad virtual a grupos juveniles, parroquias e instituciones, para que a largo plazo se puede buscar apoyo económico a través de esta actividad a obras de caridad como Casas hogar, comedores comunitarios, entre otros. Igualmente busca promover actividades pastorales que lleven la evangelización a través de estos medios.
Anunció que Somos Huella contempla nuevas experiencias inmersivas sobre temas como la Santa Misa, la Pasión de Cristo; Cielo, Infierno y purgatorio, que se presentarían con este formato, con el objetivo de seguir expandiendo este modelo de evangelización audiovisual.
Corazones Inquietos, la apuesta en Juárez
Inspirados por el exitoso proyecto Somos Huella, en Ciudad Juárez se integró el grupo “Corazones Inquietos”, iniciativa de la Dimensión Diocesana de la Cultura Digital, para evangelizar a través de la tecnología.
Xavier Piñón, integrante de Corazones Inquietos, explicó que esta nueva comunidad está en proceso de conformación con la guía del padre David Hernández, asesor de la dimensión. Su objetivo es acercar la fe a las nuevas generaciones mediante herramientas innovadoras que permitan crear espacios de encuentro, reflexión y comunidad.
“Estamos buscando impulsar este tipo de proyectos de evangelización digital. Todo surge de esa inquietud de la que hablaba san Agustín cuando decía que el corazón no descansa hasta que llega a Dios. Eso es lo que queremos provocar en las personas, que sus corazones permanezcan inquietos hasta encontrarse con Él”
expresó.
Aclaró que, aunque trabajan de la mano con Somos Huella, ambas organizaciones son independientes.
“Trabajamos en conjunto para traer esta experiencia inmersiva en realidad virtual a la ciudad, pero somos proyectos independientes”

señaló.
Una meta que alcanzar
El grupo Corazones Inquietos informó que su objetivo principal es replicar la experiencia inmersiva “El Camino de Juan Diego” en las parroquias, capillas y distintos espacios de la diócesis.
Y dado que la película de realidad virtual ya existe; hoy el reto consiste en reunir los recursos necesarios para adquirir equipo propio para difundirla en Ciudad Juárez.
“Nosotros no contamos todavía con los visores, por eso estamos en una etapa de recaudación de fondos. La meta es adquirir entre 20 y 30 visores Meta Quest 3 para poder llevar esta experiencia a distintos lugares”
explicaron.
El costo de cada visor oscila entre los 6 mil 500 y los 9 mil pesos, dependiendo de la generación del dispositivo, por lo que se han fijado una meta inicial de recaudar 250 mil pesos para arrancar el proyecto.
Estos recursos también servirán para ambientar los espacios donde se presente la experiencia, adquirir materiales de limpieza y desarrollar artículos promocionales que permitan seguir obteniendo financiamiento.
Se informó que las personas que así lo deseen pueden colaborar con el proyecto, ya sea con apoyo económico, apoyo en especie (donación directa de visores) o apoyo estratégico.
Los donativos pueden hacerse en la siguiente cuenta:
Beneficiario: El Camino Guadalupano, AC
Banco: Santander
Cuenta 655097938861
CLABE Interbancaria: 014150655097938861
Concepto: Donativo Juárez
Para saber…
“Corazones Inquietos” anunció que el lanzamiento oficial de su proyecto está previsto para el mes de septiembre, durante la Kermés del Seminario, con la esperanza de iniciar un recorrido por la diócesis en octubre de 2026.

































































